Con esa extraña mixtura de poeta simple y filósofo de café, Antoine de Saint Exúpery elaboró para el reflexivo contenido de su "principito", una frase que resumió una actitud de vida: "lo esencial es invisible a los ojos". Con ella se anticipó en espíritu y en años a la Convención de la Unesco de 2003, destinada a salvaguardar el Patrimonio Cultural Inmaterial, un verdadero crisol de diversidades culturales, en constante estado creativo y que requieren medidas legislativas v políticas firmes de estado para su conservación.
Su Universo es tan amplio que no se agota en las enumeraciones que estipula ese cuerpo de normas creadas para usufructo de las naciones. Tradiciones y expresiones orales, incluyendo entre ellas, el extenso capítulo que supone el idioma; las denominadas artes del espectáculo (la música, la danza y el teatro); los usos sociales, rituales y actividades festivas; los conocimientos y hábitos relacionados con la naturaleza y el mundo en general y las técnicas artesanales.
Es interesante resaltar aspectos que distinguen a estas expresiones. Se transmiten de generación en generación (Santiago del Estero es un caso paradigmático de corte abrupto en esas comunicaciones. Como si se hubieran anulado las vivencias, los hechos, los personajes y aún edificios del pasado, para gestar sociedades mostrencas que no saben casi nada de su origen. Y tampoco de su destino).
También son recreados constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, con una importante interacción histórica. En ellas, incorpora un sentimiento de identidad y de continuidad y promueven el respeto por la multiplicidad de manifestaciones y el afán superador que origina el genio, en un marco compatibilizador con los instrumentos internacionales de derechos humanos existentes. A la vez, establece un vínculo de respeto y desarrollo sostenible.
Sin dudas, que el más extraordinario depósito de esos valores es la mente del hombre. ¿Cuál es el límite de lo que no se ve? ¿Cuándo nace y cuándo muere? ¿Cómo se miden estos fenómenos que se pueden sentir, pero no tocar? El anteproyecto de la Convención enfatizaba el carácter abierto de los núcleos sociales, dominantes o dominados, no necesariamente unidos a territorios específicos y con el planteo de situaciones, en las que por ejemplo, una persona puede pertenecer a comunidades diferentes o trasladarse de una a otra.
Es imperioso, arbitrar su protección en un mundo proclive a destruir lo físico.
Guillermo Dárgoltz |