Santiago del Estero, 1º mitad del siglo XX

Documentales de época comentados por Leonardo Gigli.
Con Dirección General de Cultura de la Provincia y Teatro "25 de Mayo", destinado a estudiantes santiagueños.

Programa Leer en Familia

Se desarrolla en escuelas rurales cercanas a la capital santiagueña. Tiene por objetivo promover la lectura con pie en el trípode familia-alumno-escuela. Con la Agrupación de Jubilados Docentes 11 de Setiembre.

Escríbanos
Escríbanos!

Por Magalí Vicente

 

Transformaciones en el sistema de salud pública de Santiago del Estero.

 

Introducción
El surgimiento de la problemática de la higiene y la salud pública en Argentina puede asociarse a la aparición de una epidemia de fiebre amarilla en 1871, durante la presidencia de Sarmiento. La enfermedad, de origen y forma de contagio desconocido para los profesionales médicos del período, duró cuatro meses. Después de la epidemia tanto "la opinión pública como el gobierno de la Nación, el de la Provincia de Buenos Aires y la Municipalidad, parecen haber estado de acuerdo en la necesidad de construir antes que el puerto, una red de circulación y provisión de agua potable y desagües de aguas servidas, que debían hacer una circulación de flujos controlables y segregados". (Salessi, 1995:18)
De esta manera, la dirigencia política de la Argentina del 80' sancionó leyes y erigió instituciones que convirtieron a la salud, más que en un tema médico, en urítema de Estado. Los higienistas, que formaban parte de la élite conservadora que luchó por la concreción de estos cambios, "desempeñaron el doble papel de dirigentes políticos y médicos y, de esta forma la política se hizo inseparable de la salud pública". (Salessi, 1995:80) Estos líderes políticos y profesionales de la medicina como Wilde y Ramos Mejía, Antenor Álvarez en nuestra provincia, ocuparon un rol especialmente importante a partir de I880. El propio Wilde -luego de haber padecido fiebre amanilla- trabajó para que "desde posiciones claves en la nueva burocracia estatal promoviesen una ideología y una política higiénica entretejida con nociones de género y clase social". (Salessi, 1995:80)
En este contexto, ya Roca en su primera presidencia había sostenido que era necesario dictar una ley con disposiciones sobre la higiene para favorecer al comercio interno y externo a fin de alcanzar el engrandecimiento de la nación, para ello se creó el Departamento Nacional de Higiene. Así, la ley orgánica de este Departamento resaltó que la organización interna estaría reflejada
en la promoción de todos los estudios relativos a la higiene, inspección sanitaria de puertos de cabotaje o ultramar de la República, la dirección e inspección de lazaretos, conventillos y establecimientos rurales. Este Departamento fue la base sobre la que se reflejaron los Consejos de Higiene Provinciales.
En 1902, en su segundo mandato, Roca envió al Congreso un proyecto de ley General de Sanidad Nacional, redactado por Joaquín V. González, en el que se hacía notar que las enfermedades transmisibles no emanaban solamente de los puertos y que las medidas defensivas debían ampliarse a otros espacios. (Álvarez, Adriana, 1992:12)
De esta manera se llevaron a cabo "profundas transformaciones en infraestructura de salubridad pública en un período relativamente corto, de veinte años en Buenos Aires, siguiendo estas transformaciones a otras ciudades como Rosario, Córdoba, Salta, Mendoza" (Recalde, 1988:56) y a comienzos del siglo XX a Santiago del Estero.
Con el propósito de detener el avance de las enfermedades infecto contagiosas se sancionaron diversas leyes en las primeras décadas del siglo XX: la ley de vacunación antivariólica en 1903 y en 1907 sobre profilaxis palúdica. Esta última ley atañe especialmente a Santiago del Estero, ciudad que como parte integrante de la nación, no escapaba a la realidad sanitaria de la época.
La malaria en esta ciudad comenzó al despuntar el nuevo siglo. En el año 1897, el ingeniero Carlos Cassafousth fue convocado por el Gobernador Maximio Ruiz para realizar obras hídricas en Santiago del Estero. Debido a ello presentó al intendente municipal Ramón Iramaín "un plan de defensa de la ciudad contra los avances del Río Dulce, levantando un bordo con tierra y árboles que servirían de base a un parque arbolado, recorrido por amplias avenidas sobre el desecamiento de terrenos anegadizos". (Alen Lascano, 1996:447)
Del proyecto original del ingeniero Cassafousth sólo se realizó el dique de defensa contra las crecidas del Río Dulce. Ello dio lugar a la desviación de la corriente de agua del brazo que pasaba por la ciudad, lo que provocó en consecuencia, la presencia de un brazo muerto frente a la ciudad que no fue rellenado, formándose en él un foco malárico que abarcaba a la ciudad y a sus alrededores. En 1900 se manifestaron los primeros brotes de malaria en los habitantes de la ciudad. En los años siguientes la enfermedad se acentuó y se convirtió en una epidemia. En esas circunstancias fue designado como delegado del Departamento Nacional de Higiene, Antenor Alvarez y como tal realizó un plan de saneamiento urbano en 1902, cuya aplicación y consecuencias son objeto de análisis en este artículo.
Se propone analizar de qué manera afectó la epidemia de malaria a la ciudad, incidiendo en la transformación del precario sistema de higiene urbano en un nuevo sistema de salubridad que contemplará las nuevas estrategias y profilaxis de esta patología y de otras que se manifestaron en el período estudiado.
Comenzar con el estudio del caso sobre la primera endemia, luego epidemia de paludismo que afectó a la ciudad de Santiago del Estero entre 1900 y 1902, permitirá aproximarnos al proceso de transformaciones del sistema de salud provincial, analizando la implementación de nuevas estrategias que posibilitaron la erradicación de la epidemia citada, realizando para ello el saneamiento del foco palustre en primer lugar y las obras de saneamiento urbano en segundo lugar, llevadas a cabo gracias al proyecto higienista de Antenor Alvarez que otorgó "unidad" a todo el proceso de transformaciones en el campo de la higiene pública en Santiago del Estero.
Los censos de población efectuados por la Dirección de Estadística de la Provincia para el quinquenio 1896-1901, "revelan que el 50% de las defunciones se produjo por enfermedades infecto-contagiosas, mas específicamente poj; fiebre tifoidea, tuberculosis y paludismo. Este índice se elevó en 1901 a un 66,50% del cual casi un tercio de las defunciones fueron provocadas por el paludismo". (Alvarez, 1941:140)
En 1902 ante esta difícil situación debido a la alarmante expansión de la epidemia malárica y a fin de arbitrar los medios y recursos necesarios para combatirla, el gobierno de Santiago del Estero, encomendó al organismo antes citado, la realización de un censo de palúdicos. "Según este censo, sobre la población urbana compuesta por 11.409 habitantes, existían 8.243 enfermos de paludismo.", (Alvarez, 1941:141)
Con estos antecedentes presentados por las autoridades de la provincia a la Nación, el Dr. Antenor Alvarez fue designado delegado especial del Departamento Nacional de Higiene y como tal presentó ante la Conferencia Nacional sobre Paludismo el plan general de defensa sanitaria para Santiago del Estero, en junio de 1902.
Sancionado este plan por la Conferencia Nacional sobre Palu-
dismo, fue puesto en ejecución por los gobiernos de la Nación, de la Provincia y de la Municipalidad de la Capital Santiagueña, consiguiéndose en un tiempo relativamente corto el saneamiento de la ciudad, no sólo en lo respecta al paludismo sino también de las demás enfermedades infecto contagiosas.
El terraplenamiento de la zona palustre quedó terminado a mediados de 1903, su influencia en la salubridad pública fue evidente ya que las defunciones por paludismo eran nulas a partir de 1907. Otro aspecto fundamental que complementó a este plan fue la plantación de mil eucaliptos por mil niños de escuelas públicas el 13 de agosto de 1903 en la fiesta del árbol, destinándose esta antigua zona palustre aun nuevo parque, el parque Aguirre. La iniciativa fue de Antenor Alvarez.
La epidemia de paludismo demostró lo indefensa que estaba la ciudad en materia de higiene pública. Ante semejante flagelo, en consecuencia, serán las instituciones oficiales y obras de salubridad pública surgidas en las dos primeras décadas del siglo XX, el punto de partida de un proyecto higienista más general llevado adelante por el doctor Antenor Alvarez, lo que constituye nuestro principal eje de análisis.
La provincia de Santiago del Estero carecía de un Consejo de Higiene Pública. Este organismo existía en el ámbito nacional con el nombre de Departamento Nacional de Higiene, por lo que Antenor Alvarez, presentó un proyecto de ley para la creación del Consejo de Higiene Pública Provincial; esta institución se materializó en 1904 y fue Antenor Alvarez quien elaboró el reglamento de este organismo del estado provincial. Por otra parte, las gestiones de Alvarez ante el gobierno nacional, permitieron la realización de estudios para la provisión de agua potable, así como la aprobación de las partidas para la ejecución de las obras correspondientes.
Entre 1906 y 1912 siendo diputado nacional presentó Alvarez dos importantes proyectos, el primero para la construcción de cloacas, obras sanitarias ejecutadas por la Nación y entregadas al servicio público durante su gobierno en 1913. El segundo proyecto de ley fue la construcción de desagües pluviales, obras que demoraron más tiempo en ser entregadas a servicio. Esta primera parte del saneamiento urbano se completó, cuando, en 1917, se sancionó la ley que autorizaba la pavimentación de más de cien cal les de la ciudad.
En 1916 otra de las grandes obras que se materializaron por su directa intervención fue el Hospital Independencia, esta institución se destaco por su relevancia en los avances médicos-científicos y su impacto en la sociedad de su tiempo.
Cuando finalizó su mandato como gobernador de la provincia, continuó desplegando Alvarez su función de higienista y como referente en la materia de los distintos gobiernos provinciales e intervenciones federales en la provincia. En este contexto se le encomendaron investigaciones que fueron presentadas en diversas instancias del quehacer provincial y nacional, las que se plasmaron en obras de divulgaciones médico-científicas, educativas y de asistencia social.
También participó entre los años 1920 y 1940 en la creación de diversos organismos filantrópicos de relevancia en el quehacer provincial, como el Colegio de Médicos de Santiago del Estero, la Cruz Roja Internacional filial Santiago del Estero, la Liga contra el Tracoma del Norte Argentino, al mismo tiempo que era designado como miembro de la Academia Nacional de Medicina. Es este período él más prolífico en publicaciones y producciones científicas. Siendo el último año citado el que nos parece más pertinente para delimitar temporalmente este proyecto, ya que por razones de edad avanzada y de salud, Antenor Alvarez se retiro de la vida pública.
Así, justificamos la unidad del período que proponemos para nuestro objeto de investigación, iniciado con la epidemia de paludismo de 1900 que diera inicio al proyecto higienista del Dr. Alvarez y que fuera continuado a lo largo de cuatro décadas en diferentes ámbitos y desde diferentes espacios. Proponemos entonces en este marco, abordar el problema en dos instancias, considerando las características, enfoques y ámbitos de desarrollo durante las dos primeras décadas del siglo XX, para luego constituir las siguientes dos décadas en el segundo eje de nuestro análisis.
El Higienismo en la Histografía de los últimos años.
Por otra parte, abordar la problemática de la salud, la enfermedad y el higienismo como objeto de reflexión, ha sido objeto de preocupación por parte de la historiografía en los últimos años,
eludiendo asila posibilidad de caer tanto en una biografía tradicional como en una historia tradicional de la medicina.
Este contexto de renovación historiográfica y de surgimiento de nuevos modelos interpretativos que provienen de otras disciplinas como la sociología y la antropología, así como de los nuevos aportes de la historia social, que por diversas vías encontraron en la enfermedad un eje problemático que merece ser investigado y que se ha definido como "historia sociocultural de la enfermedad" (Armus, 2000:7), será el enfoque historiografía) en el que se enmarcará nuestro análisis. Este enfoque reconoce a "la enfermedad como aun fenómeno complejo, algo mas que un virus o bacteria, también implica un repertorio de prácticas y construcciones discursivas que reflejan la Historia Institucional de la Medicina, sirve además para legitimar políticas públicas y poner en práctica el desarrollo de estrategias técnico-científicas en beneficio de la población." (Armus, 2000:7)
Para fundamentar nuestro recorte y perspectiva, así como para señalar la importancia de esta investigación, nos apoyamos en la propuesta de Diego Armus, quien sostiene que este tipo de historia, apoyada en el trabajo de historiadores, demógrafos, sociólogos, antropólogos, etc., ha evidenciado la riqueza y posibilidades de la salud, no sólo como un problema, sino como un recurso para discutir las dimensiones sociodemográficas de una enfermedad, los procesos de profesionalización médica y medicalización de las prácticas, las condiciones de vida de la población, los instrumentos e instituciones del control médico y social, el rol del estado en la construcción de la infraestructura sanitaria, las condiciones de trabajo y sus efectos en la mortalidad. Por todo lo señalado es que partiendo de los análisis y reflexiones precedentes, nos parece pertinente abordar este proyecto desde esta perspectiva, contextua-I izando e interpretando la riqueza de las propuestas originadas en la medicina y la salud pública, no sólo desde sus dimensiones como disciplinas sino también desde ladimensión humana y asistencial.

Realmente nuestro interés consiste en una recuperación histórica de la epidemia de paludismo en la ciudad de Santiago del Estero iniciada en 1900. Implicó tanto la desestructuración del precario sistema de salud pública santiagueño, como su posterior reestructuración y resignificación como parte constitutiva del proyecto higienista de Antenor Álvarez que si bien se inició con dicha epidemia, la trascendió en objetivos y espacio temporal, pudiendo considerarse el período 1900-1940 como una unidad que estuvo influenciada por las diferentes intervenciones del proyecto higienista del Dr. Álvarez. Esta afirmación que sostenemos, se inscribe dentro del conjunto de preguntas que nos hacemos sobre cómo el estallido de la epidemia en la ciudad permitió a Antenor Álvarez desplegar sus acciones desde distintos campos de intervención, qué instituciones oficiales surgieron en el ámbito de la salud, cuáles surgieron en el ámbito de la educación, qué lugares públicos de salubrificación y esparcimiento surgieron y cuáles fueron las de obras de saneamiento urbano.
Esta investigación acerca del higíenismo excede las instituciones gubernamentales citadas hacia otros espacios de desarrollo y aplicación, como la creación de la Cruz Roja filial Santiago, el Colegio Médico, la Liga contra el Tracoma, la promoción de las aguas termo-minerales de Río Hondo, y la difusión del proyecto con numerosas publicaciones e intervenciones públicas.
Se ha elegido abordar nuestro objeto de investigación desde una perspectiva que permita abarcar y dar cuenta de manera detallada de los diferentes aspectos que presentó "la problemática sanitaria" y el "proyecto higienista" en Santiago del Estero a principios del siglo XX.
Esta investigación enfoca su análisis de manera general en lo que se ha definido como la "historia sociocultural de las enfermedades", lo que supone según Diego Armus la discusión de nuevos tópicos como "las dimensiones sociodemográficas de una cierta enfermedad, los procesos de profesionalización y medicalización, las condiciones de vida, los instrumentos e instituciones de control médico y social, el rol del estado en la construcción de la infraestructura sanitaria, las condiciones de trabajo y sus efectos en la mortalidad". (Armus, 2000:10)
En este marco, los conceptos teóricos que orientan este trabajo derivan de otros planteos e investigaciones que abordaron esta temática general y que nos permiten entender y conceptual izar el problema, por ello, tomamos como conceptos centrales de nuestro análisis que articularán el desarrollo de la investigación: higienis-mo, higienista y medicina urbana. Para ello, se retoman para nuestro enfoque, los trabajos de quienes han recuperado estos conceptos en el marco de los procesos de trasformaciones urbanas y los proyectos higienistas en Europa, América Latina y Argentina, entre las postrimerías del siglo XIX y comienzos del XX.
Ahora bien sintetizando nuestro marco teórico, entendemos el "higíenismo" tomando los elementos dados por Diego Armus, y lo
definimos como "una mágica herramienta de superación de los conflictos entre los hombres. Desde el comienzo su espacio de incidencia superó lo estrictamente médico-sanitario para transformarse en un conjunto de técnicas en que se proponían reglamentar y encuadrar la vida urbana". Consideramos a la medicina urbana en los términos de Michel Foucault, definida como una medicina social, apoyada en el fenómeno de la urbanización, y cuya relación con el higíenismo está dada por la definición de su campo de acción, abarcando distintos aspectos de la vida cotidiana (la alimentación, la vivienda, la sexualidad, el trabajo) aspectos que fueron el motivo de las preocupaciones de los higienistas de las postrimerías del siglo XIX y comienzos del XX. Suponemos que la enfermedad siguiendo el enfoque de Armus debe ser entendida como "algo más que un virus o una bacteria y en que una enfermedad existe luego de haberse arribado a una suerte de acuerdo que revela que se la ha denominado de una cierta manera, que se la ha percibido como una patología y que en tanto evento a la vez biológico y social, ha motivado acciones en materia de salud pública o privada más o menos específicas" y recuperando el pensamiento de Recalde la salud es, "en gran medida una resultante de las condiciones del medio físico y social en que desarrollaron su vida los hombres" y sus relaciones con el higíenismo están dadas por la aplicación de políticas sanitarias de vigilancia y control de las enfermedades peligrosas, por lo que era importante concebir "ciudades puras", lasque surgían moldeadas ordenadamente en el territorio urbano con toda la infraestructura sanitaria estatal puesta al servicio de lasalubridad pública.
Debido a que este proyecto tendrá su punto de inicio en la epidemia de malaria en Santiago del Estero en 1900, recuperaremos las estrategias técnico-médicas tomadas para combatirla, el plan de defensa sanitaria y las consecuencias de estas políticas en el proceso de transformaciones de la infraestructura urbana, que permitieron -por lo menos como proyecto- el acercamiento de Santiago del Estero a la "ciudad higiénica" tan anhelada por la sociedad y dirigencia de su tiempo.
Análisis, descripción y tratamiento de las fuentes históricas.
En las últimas dos décadas el tema de la enfermedad ha ocupado la agenda de estudio de investigadores de diferentes disciplinas, relacionadas con las ciencias sociales especialmente. Como ya adelantamos, "la enfermedad además de ser un virus o una bacteria que afectan a un individuo o a una sociedad, es un conjunto de prácticas discursivas que reflejan la historia intelectual e institucional de la medicina, condensan una oportunidad para desarrollar y legitimar políticas públicas, facilitan el uso de nuevas tecnologías, sancionan valores culturales y estructuran la interacción entre enfermos y proveedores de atención a la salud."( Armus, 2002:12)
Las narrativas que se centran en las dimensiones culturales y sociales de la enfermedad, son ya parte de una nueva perspectiva historiográfica que, por una parte, desde lo metodológico se sustentan en el análisis critico de los discursos originados en la medicina y, por otra, se piensa los modos en que las enfermedades han servido para hablar de otras cuestiones no médicas, como la política y los problemas socio-culturales de una comunidad. Así, los discursos enmarcados en el vasto proyecto de la medicina moderna desde el marco interpretativo de Foucault fueron entendidos como esfuerzos normalizadores y disciplinares destinados a controlar a los individuos y a sus cuerpos.
En este contexto histórico-metodológico se elabora este proyecto, incorporando también el enfoque de otros investigadores contemporáneos.
Para la elaboración de esta investigación se ha seleccionado un corpus documental compuesto por las principales obras de Ante-nor Álvarez. El trabajo de relevamiento se realizó en la Sala de Autores Santiagueños de la Biblioteca 9 de Julio. Estas fuentes editas de primera mano permiten apostar por un enfoque metodológico diferente al realizado por el doctor Oddo (1970), quien elaboró una biografía de corte tradicional sobre el doctor Antenor Álvarez.
En esta investigación se aspira a trabajar desde otra perspectiva de análisis, más próxima al enfoque dado por autores como Diego Armus, Adriana Álvarez, Héctor Recalde y Jorge Salessi, quienes para abordar sus investigaciones han privilegiado la recuperación de las fuentes editas de los higienistas Eduardo Wilde, José M. Ramos Mejía y Emilio Coni. Para ello se intentará reconstruir el estado sanitario de Santiago del Estero antes de la epidemia de malaria, la crisis epidémica, las consecuencias de esta epidemia y, asociado a ellos, el proyecto higienista de Antenor Álvarez.
Para la investigación de este proyecto higienista nos basaremos en el análisis de las siguientes fuentes editas: "Programa Político de 1912", "Mensajes Políticos del Gobernador Dr. Antenor Álvarez (1912-1916)", "Lepra" (1916), "Profilaxis sobre enfermedades evitables. El Paludismo" (1916), "Hospital Independencia" (1916), "Termas de Río Hondo" (1928), "Asistencia Social del Tracoma de la República Argentina" (1934) y "Santiago del Estero, ciudad de lnvierno"(1941).
Todas estas obras son de la autoría de Antenor Álvarez. Es en este contexto, teniendo en cuenta las investigaciones de los historiadores citados, es que nuestro propósito es rastrear la problemática sanitaria santiagueña en el pensamiento y acción de Antenor Álvarez, la manera en que estas ideas se articularon con la realidad social del momento y de qué forma sirvieron para configurar instituciones tales como la asistencia pública, el plan de saneamiento urbano, las trasformaciones en la infraestructura urbana, la organización del Consejo de Higiene Pública Provincial, la Liga contra el
Tracoma, la Cruz Roja filial Santiago del Estero y la fundación del Colegio Médico de Santiago del Estero.
Aportes
Para concluir, queremos señalar que la historia de la higiene nos obliga a detenernos en la lectura y en la acción de actores relevantes que desplegaron su accionar en otro tiempo y que hoy permanecen olvidados, en el peor de los casos, o poco recordados, en el mejor de ellos. La documentación que hemos constituido en fuente de la investigación, parece carecer del valor científico pero nos revela sin embargo, que entre esos papeles y libros polvorientos descansan los restos de las luchas, alianzas y conquistas científico-políticas que pueden ayudarnos a reflexionar sobre la vigencia de sus programas, ideas, prácticas, o su olvido en la sociedad del presente.
Aspiramos a lograr un análisis critico y exhaustivo de las fuentes documentales seleccionadas, de manera tal que ellas nos permitan abordar el problema de la investigación y contrastar sus hipótesis, con el objetivo más general de mostrar que entre las antiguas estrategias propuestas por los higienistas clásicos, como lo fue Antenor Álvarez para Santiago del Estero al despuntar el siglo pasado y aquellos actuales que aportan con sus investigaciones al crecimiento de la medicina no existe confrontación u oposición, sino más bien una especie de solidaridad y complementariedad, que puede ser verificada tanto en el contexto de la moderna historia sociocultural de la enfermedad como en el contexto de la ya clásica historia social y política.
Bibliografía citada
Achaval, José Néstor, 1993. Historia de Santiago del Estero, siglos XV-
XIX, Editorial UCSE. Santiago del Estero
AlenLascano, Luis C, Cerón, Mario y Ledesma, Víctor Hugo
1995. Santiago del Estero recorrido por una ciudad histórica, Editorial El Liberal, Santiago del Estero.
Alen Lascano, Luis C, 1996. Historia de Santiago del Estero, Plus Ultra, Buenos Aires
Álvarez, Adriana, 1992. "Salud y Economía en la Argentina Moderna", xm Jornadas de Historia Económica, Mendoza, págs. 1-19
1996. "Ramos Mejía: salud pública y multitud en la Argentina finisecular", en: Lobato, Mirta Zaida: Política, médicos y enfermedades, Editorial Biblos, Mar del Plata, págs 57-68.
Álvarez, Antenor, 1912. Programa Político. Imprenta Boletín Oficial.
Santiago del Estero, págs 135
1912-1916. Mensaje del Gobernador de la Provincia de Santiago del
Estero. Imprenta Boletín Oficial, págs. 249.
1916. Lepra. Talleres Gráficos de H. Rufino y Cia. Santiago del Ester,
págs 16..
1916. Profilaxis de las Enfermedades evitables. El Paludismo. Talleres
GráficosH. Rufinoy Cia. Santiago del Ester, págs.53..
1916. Hospital Independencia. Imprenta Boletín Oficial. Santiago del
Estero, págs.20.
1928. Termas de Río Hondo. Santiago del Estero. Talleres Peuser.
Buenos Aire, ,págs 107.
1934. Asistencia Social del Tracoma de la República Argentina. Talleres










 

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