Santiago del Estero, 1º mitad del siglo XX

Documentales de época comentados por Leonardo Gigli.
Con Dirección General de Cultura de la Provincia y Teatro "25 de Mayo", destinado a estudiantes santiagueños.

Programa Leer en Familia

Se desarrolla en escuelas rurales cercanas a la capital santiagueña. Tiene por objetivo promover la lectura con pie en el trípode familia-alumno-escuela. Con la Agrupación de Jubilados Docentes 11 de Setiembre.

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Por Prof. en Historia Sonia Ibarra.

 

Una aproximación al estudio de las clases dirigentes en Santiago del Estero.

 

Antes de iniciar el análisis de los grupos dirigentes en Santiago, conviene realizar una breve conceptualizacion de momentos y términosque serán utilizados en las páginas siguientes.
A partir de la revolución tecnológica que significó la máquina de vapor para el avance del transporte y los medios de producción, se transformaron las bases del poder político y económico. Las antiguas estructuras fueron reemplazadas por otras, producto y beneficiarías de la nueva situación. La desacomodación de las estructuras de poder provocó el reemplazo de la aristocracia de sangre por la oligarquía del dinero. La renovación se produjo también en los cuadros administrativos que se burocratizan y especializan. Los antiguos cortesanos fueron reemplazados por ingenieros, técnicos y funcionarios de organismos crediticios con fuerte presencia en el campo político.
La división internacional del trabajo provocó también cambios y reajustes en las capas dirigentes. En aquellos países y regiones con una fuerte economía agro exportadora los cuadros dirigentes aparecen bajo un nuevo rótulo: burguesía agraria. Son estos los dueños de los medios de producción e influyen en lasestructurasdecisionales.
Resulta mas viable a nuestro estudio una conceptualizacion de clase dominante y clase dirigente en intima conexión con el concepto de élite. Desde "La Política" de Platón los dentistas políticos centraron su atención en las peculiaridades especiales para el mando de un sector o grupo, llámese aristocracia, oligarquía o burguesía. Para lograr una conceptualizacion focalizada en el problema que trata nuestro trabajo debemos remitirnos a la definición de clases dirigentes. Este término comenzó a ser utilizado por Pareto y Mosca en el Siglo XIX, con construccio-
nes "clásicas" como élite nominal y élite de mérito. Ambas contemplan la existencia de minorías que desempeñan todas funciones políticas, gozan de todas las ventajas frente a una mayoría que ha de ser" dirigida y controlada", algunas veces de manera legal, otras de manera violenta y arbitraria. Estos autores emplean además el término élite gobernante equiparándola a élite política, para designar al grupo de individuos que, en forma directa o indirecta, desempeñan un papel considerable en el gobierno.
Otros teorizadores como Weber y Michel, centraron el estudio de las élites en el marco de sistemas burocratizados regidos por estas. Otros autores como Cramsci, plantean el término de clase hegemónica, mientras Luckacs acuñaba el concepto de clase "con vocación de dominación". Ambos términos se refieren a grupos dominantes y di rigentes en cuanto son portadores de un programa económico, social y político para imponerlo al resto de la sociedad. En una línea más utilitaria Schmpeter considera como élites a aquellos sectores capaces de modificar la estructura histórica, los medios de poder centralizados y las condiciones estructurales en la que viven la mayoría de los hombres.
Un poco más concreto a los fines de nuestro trabajo se nos ocurre la definición de Laswel, para quien élite es aquella que manipula el ambiente, o sea, la violencia, los usos y prácticas sociales, los bienes, los símbolos y los poderes de decisión. Pero desde la escuela marxista, Nicos Poulantzas, concretiza aún más el concepto al presentar el factor económico como decisivo al momento de considerar una élite. Es la fracción económica de las clases dominantes la que unifica y dirige la alianza con el poder es la que maneja los medios de producción en un contexto donde en la unidad producción -consumo- repartición del producto social, es la producción la determinante.
El sistema jerárquico, determinado por la posesión de propiedades y por el control de los medios de producción, culmina con la apropiación del centro de poder por antonomasia: el Estado. Una práctica de la élite dominante es la de reforzar la iniciativa del aparato estatal, que será capaz de cumplir las funciones de represión -integración en nombre de la élite dominante, a fin de proporcionarle a esta, en forma óptima, los servicios y la infraestructura necesaria para el funcionamiento del sistema. Es desde esta perspectiva que realizaremos nuestro estudio, el estudio de un grupo dirigente en Santiago del Estero en el periodo 1880 -1900, época de oro de las llamadas oligarquías provinciales. Analizaremos sus esquemas de producción, su actuación frente a coyunturas tecnológicas, políticas y geográficas favorables, el manejo que hacen del Estado y la apropiación de recursos.
Desde una categorización política es posible hablar de oligarquía para denominar a aquellos sectores que a fines del Siglo XIX y comienzos del XX, consiguieron integrarse horizontalmente y desdoblar su dominio del plano local al nacional a través de una monopolización del poder social, político y económico logrado mediante un dominio patrimonialista y un dominio burocrático estatal.
En este sistema los agentes sociales, llámense estos redes de familias se constituyen en agentes políticos después de un acercamiento al marco del Estado. Es lo que Noe Jitrik llama "del pasaje del conflicto a la concertación de intereses entre los grupos dominantes del Interior y Buenos Aires".
Las familias fueron el elemento vital desde el que se gestaron las alianzas de notables. Se conformó así, una estructura social y política con gran concentración de poder decisional y una angosta base social. En este modelo las familias gobernantes representaron la concertación o, mejor aún, la ocupación que hace lo privado del espacio público. Ocuparon allíun rol prota-gónico, al ubicarse en un punto intermedio entre la acción individual y la acción colectiva, en un período de ausencia o de debilidad de las corporaciones.
Para Natalio Botana, la dimensión política de la oligarquía como sector dirigente estuvo dada por la existencia de un sistema de hegemonía gubernamental organizado sobre la base del origen electoral unificado de loscargos gubernamentales, en una jerarquización que se escalonaba desde el presidente a los gobernadores, senadores y diputados. La élite dirigente alcanzó asila cúspide del poder al apropiarse de los sistemas decisionales de la superestructura Estado.
En el marco de estas relaciones políticas sociales y económicas establecidas a fines del Siglo XIX fue que en nuestro país se conformaron los desequilibrios regionales de una manera más aguda, con economías de aglomeración y subpolos de desarrollo, economías centrales y sus subsidiarias. Fue en el ámbito de la economía pampeana donde los beneficios de la orientación agro exportadora se hicieron mas visibles; las otras regiones, a excepción de los "oasis" tucumano y mendocino, continuaron transitando un camino de decadencia, con economías que dejan de ser apenas complementarias para transformarse en subsidiarias. Así nuestra provincia, en tanto espacio periférico de la economía pampeana, sufrió y sufre actualmente la explotación de sus recursos naturales.
Pero antes de esta dialéctica conservación- depredación Santiago tuvo el despertar incipiente de un tipo de agricultura, la agricultura comercial. Es la intención de este trabajo mostrar el desenvolvimiento de la misma antes de la irrupción del ciclo forestal. En este momento tuvo lugar el desarrollo de un tipo de sociedad y de economía distinto de las etapas anteriores .Espacios abiertos dieron lugar a nuevas poblaciones y a nuevas áreas productivas; la agricultura deja de ser de subsistencia para transformarse en comercial; existe además, una nueva clase dirigente conformada por redes de familias que poco a poco sufrieron una disminución en la calidad de su liderazgo político, social y económico motivado entre otras razones por la renovación de los cuadros dirigenciales y las nuevas formas de hacer política que impusieron el radicalismo y el peronismo. Otra causa de esta declinación debemos buscarla también en la irrupción del ciclo forestal que cambió los hábitos de producción agrícola, provocó el abandono de la tierra para transformar al santiagueño en nómaday, por último, el traslado de capitales, siempre escasos, a la zona forestal produjo un paulatino decaimiento de las actividades agrícolas y un reemplazo de los agentes productores. Nuevos nombres como Filippi, Elli, Chiozzone y Mikelsen Loth substituyeron a los Rojas, Ruiz, Santillán y Lagar, apellidos de la burguesía dominante.
De la Aristocracia Capitular a los Comandantes de Frontera
Para acercarnos a una tipificación de los grupos dirigentes tomaremos como nivel de análisis sus conexiones con los modos de producción, los tipos de producción dominantes en el momento de su actuación los recursos disponibles y los instrumentos utilizados para su apropiación. Este análisis tomará momentos o períodos específicos donde resulta evidente la actuación de grupos con fuertes características hegemónicas. Esos momentos a tener en cuenta son la etapa colonial y la época ibarrista.
En la época colonia se conformó un grupo dominante que llegó a constituirse en dirigente cuando se apropió de la dirección y de los resultados de la actividad económica y de la organización social. Este sector estaba conformado por propietarios, comerciantes, altos funcionarios y dignatarios eclesiásticos. Eran los dueños de las tierras repartidas en solares desde la fundación de la ciudad, trabajadas en encomiendas por los indígenas. Las tierras realengas fueron entregadas en mercedes, conformándose de este modo una aristocracia que fundaba su poder en la posesión de la tierra.
Las mejores tierras eran las regadas por la Acequia Principal y las zonas trigueras de Tuama, Soconcho, Salavina y Loreto. Estas tierras estaban en manos de una incipiente aristocracia capitular que fundaba su poder en su posesión. Pero la tierra no fue el único recurso a explotar, mas importante de conseguir y explotar era la mano de obra indígena. Estos eran repartidos en encomiendas junto con la tierra y constituyeron uno de los elementos más importantes al momento de establecer un asentamiento. Un elemento importante fueron los pueblos de indios. Estos permitían un mejor control de la población y una mejor utilización de los recursos laborales. Las encomiendas eran entregadas por las autoridades civiles, a manera de mercedes, a los descendientes de los primeros conquistadores. Constituían verdaderas unidades productivas y medios de vida para sus poseedores. Los únicos pueblos mantenidos por la Corona eran los más ricos, Manogasta, Soconcho y Salavina.
Todos estos recursos, tierras y mano de obra indígena, eran manejados por grupos dominantes y dirigentes, con características diferentes según las zonas. La zona de la Mesopotamia san-tiagueña era dirigida por una aristocracia de raíz capitular. Sus integrantes detentaban los principales cargos del Cabildo y poseían las mejores tierras de huertas y quintas al sur, sobre la Acequia Principal. Esta, después de la inundación de 1627, cobró mayor importancia y en sus tierras aledañas comenzó a albergar a los principales nombres de la Colonia. Algunas familias poseían mas de tres solares como los Bravo de Zamora, Suárez de Santularia, Luna y Cárdenas, Juárez Baviano, Figueroa y López deVelazco
Estos mismos apellidos aparecían como beneficiarios de un recurso sobreexplotado: los pueblos de indios. Así, por ejemplo, los Figueroa y Mendoza, Lucas y Antonio, encomenderos de
Quillotara y Collagasta y Luis, encomendero de Sumamao; los Diaz Cavallero, )uan, encomendero de Colosaca y Calabazas y Agustín encomendero de Icaño; los Bravo de Zamora, Joseph en Pitambala, Francisco en Lindongasta y Mamblaches; los Frias,-con Jerónimo López de Velazco,encomenderos de Tuama y Silípica, ésta última caracterizada como una administradora de Manogasta y encomendero de Cuanagasta y su hijo Alonsc encomendero de Sumamao.
En la región del Salado se presentaba otro grupo dominante, los Paz y Figueroa, tronco del cual descendían los Ibarra, Taboada) Barraza; encontramos así, a Sancho de Paz y Figueroa en Cuay-pe, a Juan José, encomendero de Anzogasta y a Juan de Paz ) Figueroa, encomendero de Inquiliguala.
Con el Alto Perú
Desde el punto de vista económico se mantenía un active comercio con el Alto Perú, especialmente con Potosí. Hacia es( polo nodal confluían desde Santiago y desde todo el actual Ñor oeste, tejido, cera, miel, grana y ropa de trabajo y muías. El 9( por ciento de las exportaciones en el siglo XVIII salían del Interio el resto era del Litoral. La mayor cantidad de plata circulante er¡ producto de las ventas de tejidos, muías, y otros productos y; mencionados, realizados por comerciantes de Santiago, Salta Tucumán y Córdoba.
En Santiago del Estero grandes zonas a orillas del Salado, en I; frontera de Abipones, eran utilizadas para invernadas de muía traídas de Salta y Córdoba. Una vez realizado el engorde con lo pastos del Salado, eran enviadas en recuas al mercado o ferias que se realizaban en Salta. La economía del Salado era comple mentada con otros recursos naturales, tales eran las práctica extractivas de recolección de cera y miel, productos consumido especialmente, por la capital y cuyos excedentes era comerciali zados en Córdoba y Buenos Aires.
El manejo de recursos y de los medios de producción genen frecuentes conflictos dentro del grupo dominante. Así, el bloqu que manejaba el cabildo, desde mediados del siglo XVIII comienzos del XIX, era el encabezado por los López de Velazco sus aliados Lami y Antonio García de Villegas. Este ultimo perte neciente al grupo español que llego en la segunda mitad del sigli XVIII, pronto fue elegido diputado de la Junta de Temporalidade y administrador del estanco de tabaco. Esto generó resistencias e el grupo opositor encabezado por el alcalde de segundo voto de Juan Clemente Santillán.
El Dulce y el Salado
Estos conflictos aparecen también entre las élites de las dos regiones, del Dulce y del Salado. La primera tiene características bien definidas, como ya dijimos se trata de una aristocracia de raíz capitular que centraba su poder en la explotación de encomiendas, en la posesión de las mejores tierras, con una economía basada en la agricultura y un poder político centrado en el Cabildo. Era ésta una región nodal que integraba en relaciones de subordinación y jerarquización a la zona del Salado. Esta era, al menos en teoría, hinterland de la primera, con una economía distinta, pero complementaria. En efecto, la zona del Salado se caracterizaba por ser una región eminentemente ganadera, con algunos cultivos de trigo en las zonas de bañados. Pero el fuerte de esta región siguió siendo la ganadería. Este tipo de actividad era usufructuada por una clase dirigente de raíz militar, formada en los fortines de defensa contra los indígenas, en largos años de lucha en la frontera. Una constante de la propiedad en esta zona fue el predominio del latifundio, recordemos que la zona de regadío se caracterizaba por su parcelamiento, y una unidad productiva típica, la estancia
Esta zona mostró resistencia a los avances de la aristocracia capitular. Existían continuas quejas de representantes del Cabildo, frente a agresiones de jefes militares, "que no saben leer ni escribir", rechazo hacia el jefe militar Iramaín enviado a la zona del Salado, contravenciones a las prohibiciones de exportar trigo, exportaciones realizadas por los miembros de una familia que iniciaba su avance en las estructuras del poder: los Taboada. Este conflicto encontró a los Taboada tomando partido por Tucumán frente a los movimientos encabezados por Borges y, más tarde, por Ibarra. Halperin Donghi, señala la raíz económica de esta posición asumida por los Taboada. Este autor sostiene que la economía de Tucumán, basada en la agricultura, era competidora de la desarrollada en la zona de regadío, pero no del la del Salado, que, como ya lo manifestáramos era eminentemente ganadera.
El avance de las grandes familias del Salado dejo a la aristocracia capitular refugiada en el Cabildo, hasta la disolución de éste en 1835, y en algunos casos, ocupando lugares sin significación a la sombra de los caudil los extranjeros. Este es el caso de Santiago de Palacios, miembro de una de las familias mas significativas de la zona de regadío, consejero de Ibarra. Los Palacios son el ejemplo más claro de familia residual, que logra sobrevivir a las cambiantes coyunturas políticas y económicas. Estas familias se vieron amenazadas, superadas, pero nunca destruidas por la
irrupción de sectores emergentes. Esta capacidad de simbiosis y de mimesis, les permitió sobrevivir a pesar de los conflictos.
Una característica de la época Ibarrista y también de la taboa-dista, fue el predominio de los jefes militares. Un ejemplo de esto lo constituyó José María Barraza, coronel en la época de Ibarra y comandante durante el gobierno de los Taboada, era dueño de Cuaype y parte de Alejito, cerca de Matara, donde matizaba su vida de militar con la de estanciero. Cuando se produjo la caída de los Taboada su nombramiento quedó sin efecto, al igual que de otros que habían sido adeptos al régimen desalojado. Soplaban nuevos vientos y nuevas familias emergentes comenzaron a adueñarse de las estructuras del poder, desalojando a los que estaban.

 

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