Introducción
Las cuencas fluviales han sido el campo de las primeras grandes empresas de organización del espacio. El río se revela no sólo como un instrumento de unificación de fenómenos físicos sino también como un fenómeno de concentración de grupos umanos. El ejemplo más antiguo de organización de una cuenca fluvial es el de la T.V.A. (Tennessee Valley Authority), constituida en 1933 para salvar a una de las regiones más fuertemente "afectadas". Su importancia es doble: por una parte la multiplicidad de bjetivos pretendidos: control de las aguas y reducción de las crecidas, mejora de la navegabilidad, desarrollo agrícola mediante riego e industrial por medio de la obtención de energía eléctrica barata; y por otra
el carácter integral de la obra.
El aprovechamiento múltiple del río Bermejo
constituye un desafío semejante.
El proceso de ocupación del Gran Chaco
Argentino, región a la que pertenece este
importante recurso fluvial, se ha iniciado esde
su periferia y mediante sucesivos avances hacia
el centro, el cual todavía no posee la
infraestructura necesaria para su total aprovechamiento económico.
La utilización integral del río Bermejo constituye
el pivote ecesario para completar este proceso
de ocupación y aprovechamiento de esta
llanura. La mayor posibilidad de lograrlo la
constituye el más caudaloso de los ríos
chaqueños: el Bermejo.
El plan de aprovechamiento de este recurso
elaborado por la Comisión Nacional del Río
Bermejo, comprendía en principio, la
construcción de un canal lateral, desde Pichanal
hasta Resistencia, con puestos y embarcaderos en Pichana], Rivadavia, Castelliy Resistencia, esclusas, usinas hidroeléctricas y canales de riego. A este aprovechamiento se agregó luego un plan complementario que comprendía el canal de Santiago del Estero, con puesto de salida por el río Salado en el Paraná medio y el canal formoseño de riego y bebida, centrales hidroeléctricas, etc.'
El objetivo principal de este trabajo será demostrar cómo el proceso de ocupación del espacio chaqueño se efectuó en estrecha relación con la utilización de los recursos y cómo las obras del río Bermejo contribuirán a desarrollar la potencialidad económica del área movilizando e industrializando los recursos naturales de la región.
Los recursos naturales en el proceso de ocupación del espacio chaqueño
Fue recién a fines del siglo pasado, precisamente después de la expedición Victorica, 1884, que se produce la ocupación y explotación de las tierras chaqueñas a través de uria cronología que Guido Miranda- denominara "Tres ciclos chaqueños: la colonia, el tanino y el algodón".
En las colonias agrícolas, primeros asentamientos permanentes instalados en la periferia de la región, se afianzaron los centros urbanos, en los latifundios se desarrollaron las actividades forestales y ganaderas y en las tierras del centro se emprendieron los cultivos de algodón.
El proceso de ocupación perimetral reconoció dos modalidades diferentes': "los del oriente húmedo apoyados en las lomas, altos y albardones próximos al medio fluvial, que asegura sus comunicaciones y los del occidente árido, en los fecundos llanos inundables. Una instalación dirigida en las colonias orientales y otra espontánea en el Oeste,
pero equivalentes en sus consecuencias económicas y demográficas".
El aprovechamiento de la riqueza forestal fue la primera actividad económica que gravitó en la penetración de la planicie chaqueña. Pero las características selectivas y depredadoras, propias de la explotación del bosque no contribuyeron al establecimiento de la población.
Desde las primeras décadas del siglo la explotación del bosque se concentró en el quebracho colorado chaqueño (Schinopsis balansae) destinado a las empresas productoras de curtientes. En la actualidad, los rollizos para la elaboración de tanino llegan al 60 % del total producido en la región. Los otros productos son leña (para el consumo y para producción de carbón), durmientes, postes para uso rural y telefónico y en menor proporción maderas para aserrado.
Allí donde la existencia de madera en los bosques se fue agotando, las instalaciones para su elaboración desaparecieron, y los pueblos en gran medida fueron abandonados por la población que se ocupaba en la explotación forestal.
Señala Bunstorf*: "La industria del tanino en el Chaco es un claro ejemplo de economía extractiva. La zona afectada pasó por un proceso de organización económico-espacial transitorio".
La no reinversión de los capitales en la misma región en que se generaban impidió retener a la población que transitoriamente se ocupaba en esta actividad. El resultado fue una serie de pueblos y puestos semiparalizados y en involución junto al avance ganadero sobre los bosques degradados, la emigración del obrero forestal a los centros urbanos periféricos o externos a la región o por lo contrario, su dedicación al cultivo del algodón que surgía, al mismo tiempo que declinaba el ciclo forestal.
Los cultivos de algodón reconocen en la actualidad tres localizaciones diferentes: la franja húmeda del Este, la planicie semiárida central que alberga el monocultivo del algodón y la del Oeste que aprovecha las áreas de riego de los ríos Salado y Dulce.
Desde que a fines del siglo pasado, 1895, el poblador Lorenzo Malatesta hizo las primeras experiencias con cultivo de algodón, poco a poco se fue extendiendo a casi todas las colonias del ex Territorio Nacional del Chaco. Se inicia así un sorprendente proceso colonizador impulsado por su cultivo. No sólo atraía nuevos pobladores sino que por sus características de maduración y fructificación continuada, exige una permanencia mayor que otro tipo de cultivos y con ello favorece el arraigo definitivo de los colonos que a medida que van ocupando tierras vírgenes amplían el área algodonera.
Son ejemplo de colonias surgidas mediante la fuerza colonizadora del algodón: Presidente Uriburu, Bernardino Rivadavia, Sáenz Peña, Vélez Sarsfield, Bajo Hondo, Castelli, Coronel Brandsen, Hipólito Vieytes, Juan Larrea, etc.
Recursos hídricos
Estructuralmente, el Gran Chaco es una cuenca tectónica rellenada por la sedimentación proveniente de los bloques que la encierran: el macizo brasileño y las Sierras Pampeanas y Suban-dinas.
La llanura está recorrida por una serie de fallas de la cual la más importante es la fosa del Paraguay-Paraná. Con igual rumbo, se suceden otras hacia el oriente.
Como resultante de la combinación de una serie de factores térmicos, pluviométricos y topográficos se origina en la llanura lo que en la revista "Geográfica"5 se denomina "una hidrografía anormal con caracteres originales".
Una franja de exceso de agua se localiza en la región oriental de la llanura y otra, en las laderas de las montañas que por el Oeste limitan el Gran Chaco.
En el área central, el aporte fluvial escaso, unido a las características climatológicas, genera déficit de agua.
Los dos sistemas presentes en la llanura, el autóctono de la franja oriental y el autóctono del área orográfica occidental conforman un sistema hidrológico particular del que en especial nos interesa el río Bermejo, que junto a los ríos Pilcomayo, Salado y Dulce conforman este último sistema.
El régimen de estos ríos es irregular con fuertes crecidas estivales y bajantes pronunciadas en invierno. Poseen un gran poder de arrastre facilitado por el hecho de que gran parte de las lluvias que caen en su cuenca imbrífera lo hacen sobre área de poca cobertura vegetal.
La travesía de la llanura chaqueña implica salvar un desnivel de sólo 200 metros en más de 1.000 kilómetros de recorrido lo que da pendientes de sólo 0,2 %o y provoca la gran inestabilidad de los cauces.
En épocas de crecida, el río arrastra gran cantidad de mate-
rial y posee un gran poder morfogenético. A esto se suma la gran variabilidad cíclica de los caudales anuales.
Como bien lo señalaran Adámoli y Morello'' "Una serie de años con bajos caudales determinarán un franco predominio de los procesos de rellena-miento sobre los de transporte y erosión. Dicho de otra forma, los cauces se irán rellenando, lo que implicará futuras dificultades en períodos de creciente. Si a este período de bajos caudales sucede por lo menos un año de fuertes crecidas, los cauces rellenados serán impotentes para canalizar los enormes volúmenes de agua que acceden con violencia. Si a esto se le suma la gran masa de árboles arrancados por los torrentes tributarios, troncos que pueden actuar como tapones que contribuyen a dificultar aún más el acceso al cauce "actual" del río, éste buscará nuevos surcos por los cuales canalizarse. Esto puede acompañar simplemente la apertura de nuevos cauces que luego quedarían abandonados al bajar las aguas. Pero también pueden llegar a cegar el cauce original y canalizarse definitivamente por la nueva vía abierta".
Estas características particulares del sistema alóctono chaqueño, a las que no escapa el río Bermejo, nos obligan a pensar en la necesidad de regularizar el caudal del río para recién después canalizarlo.
El estudio para la planificación y desarrollo de la Cuenca del Plata señala que en el curso del Bermejo se encuentran:
- Un modelo con características anastomo'sicas.
- Un modelo meándrico.
Y aconseja un mayor "análisis de la geometría hidráulica del río y de sus condiciones dinámicas" para poder así realizar mejores predicciones con respecto al comportamiento del río.
Recursos agrícola-ganaderos
La observación del mapa geoeconómico de la región estudiada permite apreciar la existencia de dos modelos simultáneos de explotación agrícola-ganadera. Por un lado, el modelo tradicional chaqueño, es decir el subtropical, representado por los cultivos de algodón, caña de azúcar, tabaco, bananeros y la explotación forestal con todas las industrias derivadas, y por otro, el modelo pampeano con su característica ganadería refinada y sus cultivos de granos.
Este fenómeno tiene su explicación en un proceso de expansión de actividades marginales de la región pampeana hacia el Norte, que venía gestándose y que encontró en la crisis forestal y algodonera el momento oportuno para desencadenarse.
Esta incorporación de cultivos pampeanos entró en competencia con los tradicionales y
produjo incluso, una expansión del área cultivada.
Este proceso comenzó en el Chaco húmedo pero a través del proyecto "Campaña del Oeste", lanzado en agosto de 1976, por el gobierno de la provincia del Chaco, se intenta incorporar al área productiva las tierras ubicadas en los departamentos de Almirante Brown y General Güemes, mediante la expansión de la frontera agropecuaria.
La primitiva ocupación espontánea del área estuvo a cargo de los hacendados santia-gueños que avanzaron a fines del siglo XIX en busca de nuevas tierras de pastoreo.
Históricamente, el área se fue ocupando en base a los puestos ganaderos a los que se sumó más tarde la explotación forestal".
En la actualidad, el número de cabezas de ganado es alto pero en cambio, los índices de mestización son muy bajos. Casi el 100% es ganado criollo de aspecto tosco, magro y anguloso pero con especiales aptitudes para poder soportar las difíciles condiciones del medio.
Ecológicamente, el área es proclive a la parasitosis, rabia paresiante y garrapata, por lo cual el criterio prevalente se encauza a favor de razas resistentes, como lo son las derivadas del cebú y sus cruzamientos con sangres de origen inglés, consideradas razas índices.
Si bien estos animales no podrán utilizarse para programas selectivos eficientes, sí se los
podrá emplear en su condición de "pie de cría", como vientre para un cruzamiento absorbente o continuo, tal como ocurrió en las regiones templado-frías de América.
El Chaco árido es la principal reserva con que cuenta el país para la cría bovina. Sin duda, a él le corresponderá una importante función en la producción de terneros destinados a abastecer las invernadas de la Pampa húmeda.
Helman sostiene': "...hace más de dos décadas que imaginamos el parque chaqueño como baluarte para la cría bovina del país. El aprovechamiento en escala extensiva de enormes extensiones de pastizales susceptibles de aumentar nuestro patrimonio ganadero y producir materias primas valiosas, entre ellas carnes rojas de notable demanda actual, es una empresa que se perfila como muy interesante, y hasta representa una esperanza futura para el abastecimiento de la creciente población mundial".
Para lograr tales objetivos serán necesarios esfuerzos que aunque importantes son posibles. Se requerirá encarar los problemas derivados de la erosión de los suelos y la invasión de las especies leñosas tales como el vinal , mejorar las pasturas naturales, lograr la obtención de agua de bebida para suministro a personas y animales e implemen-tar un criterio zootécnico adecuado a las exigentes características de la zona.
Recursos humanos
Señalamos anteriormente como el proceso de ocupación de la región chaqueña estuvo propiciado por el aprovechamiento de dos recursos fundamentales: el tanino y el algodón. Ellos impulsaron el poblamiento del área, así como lo detuvieron y aún lo disminuyeron en épocas de crisis.
Para la finalidad del presente análisis estudiaremos la evolución del área en el último período intencensal.
El cuadro adjunto incluye el total de la población de cada uno de los departamentos que se incluyen total o parcialmente, dentro del área de influencia de las obras del río Bermejo.
Provincia - Censo 1970 - Censo 1980
Formosa - 52.415 - 64.037
Chaco - 187.469 - 215.150
Salta - 167.161 - 209.619
Sgo. del Estero - 97.476 - 112.028
Santa Fe - 440.247 - 486.972
Los departamentos que componen el área de influencia inmediata de las obras del río Bermejo tenían una población de 944.798 habitantes en 1970, lo que representaba el 4,04 % de la población total del país. En 1980 su población era de 1.087.806 habitantes, lo que significa el 3,89 % del total del país.
El mapa de crecimiento urbano representa todas
las localidades de más de 2.000 habitantes que aumentaron su población urbana. El área presenta mayoría de centros con incremento muy grande (54 % o más). Las causas por las que se genera este crecimiento son de diversa índole, pero en la provincia del Chaco responden mayormente a una tarea colonizadora que llevó a cabo el gobierno de la provincia a través de la Campaña del Oeste", durante los últimos años de la década del 70. Los centros que se encuentran en un nivel estacionario son muy escasos, al igual que los que están en disminución, que por otra parte obedecen a causas de origen local y que no inciden en el nivel regional.
Un espacio geográfico débilmente organizado
La llanura chaqueña no logró en un proceso colonizador la fuerza ni la consolidación que tuvo la ocupación de las tierras en otros puntos del país.
Varias razones contribuyeron a la dificultad de la empresa. El medio hostil gravitó fuertemente y la ocupación espontánea llevada a cabo en el oeste retardó la incorporación de las tierras fiscales al proceso productivo.
El avance colonizador se realizó con dirección este-oeste, pero un importante espacio de la planicie chaqueña iba quedando al margen de la ocupación sistemática. Esa gran extensión territorial escasamente penetrada por el hombre, recibió el nombre de "El Impenetrable".1"
Como lo señaláramos en un trabajo anterior "las tierras cubiertas por un denso fachinal, unido a la escasez de agua para su fácil consumo, constituyen las razones más importantes que contribuyen a generar una población que puede conceptualizarse como marcadamente dispersa".
La "Campaña del Oeste" contemplaba la realización de un amplio conjunto de actividades, mensuras, infraestructura, servicios e incluso un programa destinado al estudio de los recursos hídricos para dotar de agua a las poblaciones que se instalarán definitivamente en el área. Los estudios hídricos que se realizaron comprendían un programa de perforaciones, comprobación y sondeos geoeléctricos para una rápida localización de los recursos subterráneos y proponían un modelo de captación de aguas adecuado a las características particulares de cada ambiente.
Lamentablemente, en esa oportunidad, la utilización del río Bermejo no fue tenida en cuenta como recurso superficial. Todos los estudios se referían al uso de las aguas subterráneas a pesar de que el acuífero freático presente en el área es muy variable en cuanto a cantidad y calidad.
Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que la puesta en marcha de algunas de las obras del Plan General de la ex Comisión del Río Bermejo, especialmente las destinadas al consumo doméstico del agua para las poblaciones localizadas en la zona de influencia de los canales, así como las destinadas al uso agrícola y ganadero, hubieran sido el proyecto ideal para asegurar una colonización perdurable.
Sin riego, la agricultura es prácticamente imposible en el occidente chaqueño. Las prácticas de secano sólo pueden realizarse en las comarcas del Este, allí donde las precipitaciones son más abundantes y es recomendable realizarla en los bajos, pero en el Oeste, el riego es indispensable si se pretende un nivel agrícola superior al de subsistencia.
La agricultura es por sí misma una actividad colonizadora, un recurso fundamental para el asentamiento de la población en forma definitiva. Uno de los requerimientos básicos en el Chaco occidental es el agua, y la más adecuada forma de procurársela es a través de las obras de canalización del Bermejo.
Las obras del Bermejo y el desarrollo regional
El éxito de la colonización implica la instalación permanente y supone la presencia concurrente de varios factores que lo hagan posible.
Uno de los factores que no podrá estar ausente en el Chaco occidental es el recurso hídrico. Las
condiciones climáticas así lo imponen. La escasez de este recurso traerá aparejados graves riegos porque la evapo-transpiración es muy superior al monto de las precipitaciones anuales.
Nuestro análisis se centró fundamentalmente en el recurso agua y es por ello que propiciamos la realización de las obras para el aprovechamiento múltiple del río Bermejo, en un principio, para abastecer a la población humana y animal de su área de influencia.
No desconocemos la totalidad de méritos del proyecto para otros usos pero creemos que además del señalado, las obras contribuirán a la integración regional, teniendo presente el "desarrollo armónico". En él se conjugan los objetivos geográficos de la ordenación del territorio y los objetivos económicos del desarrollo.
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