Dr. Horacio Sanguinetti
(Rector del colegio Nacional de Buenos Aires)
Estimados amigos.‑ En primer lugar, para señalar la alegría de estar acá, la gratitud hacia las fundaciones que nos han invitado, la alegría de estar con ustedes y estar en esta ciudad tan rica en tradiciones y tan afectiva para nosotros; creo hablar también por el Dr. Alterini que es mi amigo y compañero de estudios desde hace una cantidad de años, que prefiero no mencionar. Estamos abordando un tema crucial. Es el gran tema en este momento de la cuitura argentina, que proviene de la educación argentina.
Durante muchos años, hace algo más de diez años, nuestro país ha estado, se podría decir‑ sometido a una Ley Federal de Educación desafortunada, que fue sancionada sin consenso, sin dinero para llevarla adelante, sin interés del sistema educativo, violentando al sistema educativo que le temió, y la rechazó vehementemente. Los defectos, los errores y las consecuencias perjudiciales de esa ley fueron advertidos de entrada, inclusive desde antes de que la ley se sancionara; cuando estaba en proyecto, ya mucha gente señaló, señalamos, los inconvenientes que iba a traer, y los trajo sistemáticamente, matemáticamente, más otros, que confieso, no habíamos previsto, pero que se podrían abordar concretamente. No quiero hacer en este momento un diagnóstico de la situación educativa, porque esto es sabido, es conocido. Supongo que acá hay muchos docentes que conocen y padecen cl sistema que tenemos y la degradación que ya hace tiempo, pero en los últimos años, aceleradamente, hemos tenido tantos más penosos; cuanto que la Argentina, tuvo un gran sistema educativo, especialmente, importante en la escuela secundaria y creo que ese proyecto educativo Sarmientino llamémosle así‑, aunque no fue sólo de él, sino de otros pares, llevó al país a una posición expectable en el mundo y permitió consolidar la incorporación de los inmigrantes, de los cuales, más o menos, muchos de nosotros provenimos. En general, uno puede tener sus sospechas acerca del valor que los poderosos dan a la educación. Sarmiento señaló eso, dijo en forma casi textual, tengo los textos aquí, pero no sale la pena que los lea por que los recuerdo casi de memoria dice: "Es curioso que tanto en Chile como acá" ‑se refiere a Argentina, por supuesto‑ "nunca logré enamorar a nadie de verdad por el tema educativo, aunque a veces era de buen tono Hablar a favor".‑ Caramba, que Sarmiento dijera esto en momentos que estaba Mitre, Avellaneda, Cané, Eduardo Wilde, Láinez, las grandes figuras que hicieron la educación argentina tan exitosa,
es bastante sorprendente.
Una reflexión de este tipo acaba de hacer, no hace mucho tiempo, el ministro Fílmus, "es mucho más lo que se dice y lo que concretamente después hacen los poderosos", dijo. Evidentemente sabrá el apoyo real que tiene y el apoyo que no tiene, y el apoyo que meramente lo tuvo, que es lo que dicen los Latinos "aire en movimiento". A través de los modestos estudios que he podido hacer, conozco solamente dos gobernantes que hablaron en contra de la educación pública: uno fue Felipe II. No es que habló solamente, dio una real orden prohibiendo que se abrieran mas escuelas primarias en el reino, porque provocaban un ascenso social, una movilidad social que era desafortunada y no deseable; el otro fue Don Juan Manuel de Rosas, que con mucha sinceridad manifestó que estaba en contra de lo que él llamaba la educación compulsiva y tiránica, que era la educación obligatoria. La tesis de él es que no hay que enseñarle nada al bajo pueblo, porque se le crean falsas expectativas a la pobre gente; dice: "pobre gente, aprende una cantidad de cosas que no le van a servir para nada, en vez de fortalecer su cuerpo en la tarea física para las cuales está llamado", dice: "se le enseñan cosas y se le crean expectativas que después no va a lograr satisfacer"; de modo que lo deseable, es no educar a esa gente, que no sepa ni leer y escribir, porque esto sería erróneo, lo dijo, lo hizo también, cosa muy rara, porque hay muchos que lo han dicho y han hecho lo contrario. Lo cierto es que padecemos por muchos factores una grave crisis, de la cual todos tenemos conciencia, y no es crisis sólo de la escuela. Hay una crisis producida por factores externos que la escuela no puede controlar, las diferencias sociales, la extremada pobreza, las diferencias económicas, la crisis de familia y la crisis de una serie de valores que todos sabemos cuales son; el enfrentamiento con tecnologías modernas que debieran ser nuestras grandes aliadas, y son de pronto nuestras enemigas. Me refiero a las enemigas de la educación formal, y que de algún modo hay que integrarlas y aliarlas. Como no se pueden destruir, hay que hacerse amigos de ellas, incorporarlas a la educación formal.
Hay, una serie de cosas que la escuela en sí no puede solucionar.‑Ahora, a la escuela se le pide todo. Que divierta, que alimente, que contenga. Carnosa expresión contemporánea. El chico tiene que estar contenido, tiene que estar en la escuela para que no delinca afuera, que delinca adentro de la escuela, y esto ya es un objetivo, que coma allí; los pobres docentes que no han estado preparados para cocineros o mucamos, se ven constreñidos a hacer tareas que al Estado le resulta muy cómodo encargarle a 1a escuela, porque la escuela tiene un público cautivo, y‑ lo que menos hace en definitiva es ser hoy el lugar en (¡onda se va a aprender; estas son cuestiones externas a la escuela, que la escuela no puede resolver. Hay ternas teóricos, doctrinarios de la pedagogía que tienen un efecto calamitoso que hay que reveer de una buena vez, la enseñanza moderna de la lecto escritura. Hay que hacer que los chicos se olviden de todo lo que aprendieron y aprendan bien, la idea perversa de que todo acto educativo es un acto autoritario. Acaba de salir un libro que propone que no haya más escuelas, porque la escuela en definitiva lo viene a perturbar al alumno. El alumno debe aprender por sí mismo yo recuerdo que algo de esto, módicamente, discutieron Alberdi y Sarmiento. Alberdi creía en la educación no formal. Se educa en la familia, se educa en la sociedad, se educa con los amigos, en la calle, en el ancho seno del pueblo, decía él. Pensemos lo que podría ser hoy educar a los chicos en el ancho seno del pueblo solamente, esto ya sería sumamente grave; y Sarmiento quería la educación formal, quería la escuela normal. Si no había profesores aquí, traerlos de Estados Unidos o de Alemania, y formar a la gente para que supiera educar y lo hizo.
Lo notable que este proyecto lo hizo, lo concretó y esto vuelve hoy al tapete, es decir, se niega la formidable relación maestro discípulo que es una ecuación absolutamente indispensable. El que no ha tenido un maestro está castrado, el que no ha tenido un maestro no sabe lo que se perdió. Quien piensa que el maestro no hace falta es porque no ha tenido un maestro, porque es un huérfano de maestro o porque está buscando realmente la notoriedad a cualquier precio. De modo que estas teorías tienen que ser rudamente eliminadas, lo mismo que la negación, es decir el facilismo que lleva a la negativa de los premios y sanciones. El ser humano se maneja así, el ser humano tiene que discutir, debatir, convencer, la educación tiene que hacer participar, convencer, pero en el fondo tiene que tener siempre un elemento sancionatorio que disuada, porque sino giramos en una rueda loca; de todas maneras uno puede llegar a comprender algo, porqué se dice que no hay que sancionar a nadie, hay gente muy generosa que no quiere aplicar sanciones, pero tampoco se puede premiar, ¿saben por qué?, porque el que no es premiado se deprime, entonces. hay que cuidarlo para que todos seamos iguales, y para calificar, inclusive, habrá categorías muy imprecisas, alcanzó los objetivos, no alcanzó los objetivos, superó los objetivos. Nadie dice que un famoso futbolista capaz de hacer un gol con la mano, es alcanzó los objetivos, superó los objetivos, dicen es de diez, es el número diez, todos sabemos lo que significa ser diez entre nosotros.
Entonces, me parece una torpeza muy grande, un infantilismo, buscar a cualquier precio estas reformas que se hicieron en la era democrática, evidentemente de una manera muy equivocada y muy errónea. El otro aspecto. para terminar con este rápido diagnostico, es la sucesión de errores legislativos y tic resoluciones que hay que corregir. No se puede haber jubilado a los docentes apenas alcanzan la edad pan la jubilación máxima. Las mujeres a los 58 años. La mujer a los 58 años está empezando a vivir, es cuando se ponen más lindas, más brillantes, más espectaculares, cómo las van a mandar a su casa. Y los hombres a los 60; esto es realmente inaceptable, pero se hizo, no por una finalidad pedagógica, si no por una finalidad exclusivamente presupuestaria, financien, o sea, la peor movilidad, la peor motivación de un hecho que tiene semejantes condiciones pedagógicas. La gente más experta fue sancionada de una manen brutal, separada de un día para otro de las funciones que tenían y amaban y en donde pensaban estar módicamente mientras sirvieran. Luego vino la Ley Federal y luego vino la Ley Universitaria, la Ley de Educación Superior a la cual se va a referir Atilio, pero que también es muy errónea, muy deficiente. La Ley Federal rime una serie de inconvenientes, por lo pronto, el más grave fue la división en ciclos, es decir, eso no está exactamente en la ley pero es como se hizo, entonces, se crearon además categorías nuevas, enseñanza general básica, EGB. Ningún padre sabe que significa eso, Polimodal.
"Poli" es griego, "modus" es latín. inventaron un neologísimo desafortunado, por lo menos, hubieran sido más coherentes.
Primaria y Secundaria. esto es una gran cosa del proyecto actual. A lo mejor no hacía falta 139 artículos, para decir algunas cosas importantes bastaba con mucho menos. La Ley Federal tenía 71, el proyecto Salonia tenía 25, corno las grandes leyes educativas y otras grandes leves como la ley que estableció cl régimen de la universidad, La Ley Avellarieda a fines del siglo XIX. La Ley‑ Láinez de 1905 que permitió al gobierno nacional extender los colegios priniarios nacionales, las escuelas Láinez en todo el país con gran éxito, tenían cuatro artículos, cinco artículos. Hay un excelente proyecto que tengo acá, no es el caso ahora de analizarlo, Ley Nacional de Organización y de Fase de la Educación del Dr. Jorge Vanossi. Tiene 12 artículos, está lo sustancial. todo lo demás tiene que ir por reglamentación, por decreto del Poder Ejecutivo, por decisiones del ministerio respectivo. Esta alteración del sistema fue realmente grave por que se primarizó el secundario, por lo menos los dos primeros anos, el polimodal
fue una cosa muy breve de tres arios, afortunadamente no se aplicó en todos lados sirio en bastante pocos, pero ahora hay que volver; en donde se aplicó con gran entusiasmo y de una manera devastadora fue en la Provincia de Buenos Aires, en donde se recicló a los docentes cuereo productos industriales, y además, donde ahora vamos a volver, afortunadamente al sistema anterior. Ahí ya se resolvió, pero va a costar entre 50 y 60 millones de pesos el chiste.
Entonces, esta temática la Ley Federal y cl modo en como se aplicó, sirvió para agudizar la diferencia entre escuelas para ricos y pobres y agudizar además por la transferencia que ya se había hecho de las escuelas, desfinanciadas, sin interés.
Provincias entechas veces con poco interés, con poca actitud, con poco dinero y con organizaciones políticas semifeudales Sin mucho interés en educar al pueblo, que realmente increrrientó de tina manera muy grave la diferencia entre las distintas jurisdicciones. Esto se pudo haber hecho con un criterio federal, que orto puede comprender, perro en la práctica se llevó a cabo muy mal, y los resultados son muy graves; a tal puerto, gire finalmente cl gobierno actual ha entendido la necesidad de reformar la ley, inclusive muchos de los que estuvieron en la sanción de' la ley están ahora trabajando para Corregirla. El proyecto actual tiene cosas que están muy bien, por ejemplo esto de volver al primario y secundario, restablecer serie de especialidades que desaparecieron, la escuela artística, la escuela industrial las escuelas rurales, la escuela normal, no está muy clara su restauración ir¡ correo se va a hacer parir formar a los docentes, pero es un tema fundamental gire hay que atender. El docente tiene que ser formado. ab initio, nada de una formación ligera, light, como se puede decir.‑ Y después, esa formación per‑niariente ha sido una farsa, todos los sabemos, con cursitos pagos, gire jamás debieron ser pagos, con gran importancia pira el puntaje de nuestros deplorables sistemas de concursos docentes que hay en todo cl sistema normal todo el sistema corriente, esto es otra cosa a reformar y gire no la veo ere la ley. Los concursos tienen que parecerse a los concursos que se hacen en la universidad Los concursos de la universidad son muy malos pero los demás son todos peores. Me recuerda a la frase de Churchil orando decía: " que la democracia de partidos políticos era el peor sistema político posible con excepción de todos los demás", cure esto pasa lo mismo habría que tener un serio sistema de concursos, y no esos concursos jerarquizados, tabulados, y totalmente inapropiados que se aplican en los diversos sistemas. Algo de esto se va insinuando en la ley Por ejemplo, estas escuelas que reaparecen, las normales no del todo, pero a lo mejor forzando un poco el texto se puede volver a la mítica y mística y gloriosa escuela normal a la cual tanto le debemos, y no sé por qué pareciera que hay una especie de odio al normalismo, al cual el país le debe tanto. Luego hay en la ley otros aspectos, en el proyecto, por ejemplo, hay una idea de un canal televisivo cultural que podría conducir el ministerio. Esto si se hace bien, realmente está muy bien. El temor es que sea después un canal proselitista, que se desvíe; somos pocos, nos conocemos mucho los argentinos, pero si esto se logra manejar, por ejemplo, por un comité de pares, de grandes figuras académicas puede ser una cosa muy importante. Por qué?, porque este canal puede ser visto por los jóvenes y puede ser visto obligatoriamente, así como un chico puede tener la obligación de leer tantos cantos del Martín Fierro para la clase del miércoles próximo, puede ser obligado a ver determinados programas muy importantes, un programa de pintura, un programa sobre los pintores argentinos, o sobre Rafael, o sobre Aristóteles, o sobre Wágner, o sobre los felinos del mundo, un programa de biología, de lo que sea. Se pueden indicar obligatoriamente, esto sería un modo de w incorporando; esto lo vengo proponiendo largamente, alguna terapéutica, no solo haciendo el diagnóstico, que hay que hacer evidentemente pero esto permitiría integrar los medios tecnológicos maravillosos que tenemos ahora a la educación formal. Tenemos que corregir después otras cosas seriamente. Internet m un instrumento portentoso, pero no se lo puede manejar con la frivolidad y ligereza con que se lo maneja. La cantidad de errores y disparates que contiene Internet los vamos a recopilar, porque yo no sé quién da esa información, quién integra. Después los chicos copian sin examen, copian lo que consideran una fuente útil y es utilísima, pero no se pueden cometer semejantes dislates. Estas son algunas de las técnicas concretas que tendrían que irse aplicando, y básicamente me parece que hay una conducta general que tendría que asumir el Gobierno de la Nación y que es el único que puede hacerlo. La principal educadora es la familia. Está alada con el chico porque lo abandona muchas veces, no siempre desde luego, pero en muchas oportunidades lo abandona y después lo sobreprotege cuando no debe y aparece entonces enfrentada siempre con el docente. Hoy en los diarios hay el enésimo ataque de una madre, en este caso a la directora de un colegio de Mendoza. donde le dio una paliza digna de algún pugilista uxoricida que tuvimos en su momento como una gran figura nacional. Entonces, hay que recomponer el respeto por la escuela, el respeto por e1 docente que también tiene que ganárselo.
Pero no puede ser que en la televisión el docente sea un personaje divertido y payasesco, no puede ser que haya toda una línea de películas que se dan por televisión y son películas de cine, en Estados Unidos inclusive; temática escuela, entonces, los chicos son oportunistas, son vivos, no estudian nada, pero ganan al final. El director es siempre un tipo autoritario y tiránico, el maestro es un idiota, entonces. Este tipo de películas no deben darse; hay grandes películas pedagógicas, como por ejemplo: El Maestro de Música, La Sociedad de Los Poetas Muertos, estas son las cosas que debieran ver obligatoriamente los chicos, y no estas cosas tan ligeras, tan livianas y tan dañosas para la imagen del docente. E1 único que puede abordar este tenia y quién lo va a hacer es el Estado.‑ La familia deserta bastante, tiene que tratar de alentarla, las iglesias, las entidades que tienen bien público, de interés universal, tienen que ir orientando estas cosas. Tiene que haber una tarea de persuasión y de corrección, pero el Estado es el que tiene que operar ciertos mecanismos de los fabulosos mecanismos con que atenta. No va a ser fácil pero por ejemplo, si tenemos un superávit tan grande, ¿por qué no hay ya un aporte fundamental al sistema educativo, que lo está reclamando de una manera indispensable. Nuestra universidad recibe realmente migajas presupuestarias, el Dr. Alterini lo sabe y yo también porque el colegio pertenece a la universidad. Comparado con las otras universidades del tercer mundo, percibimos cifras, del orden de diez veces menos, ocho veces menos que San Pablo, que otras universidades, que podrían estar equiparadas con nosotros y que están integradas dentro de ciertas mediciones junto con la de Buenos Aires entre las 300 mejores universidades del mundo, pero la Universidad de Buenos Aires lo hace, esto tiene que hacerlo el Estado, lo tiene que hacer y tenemos que exigirle que lo haga. A mí con frecuencia me preguntan si yo soy optimista o pesimista en esta materna. Yo racionalmente estoy preocupado, puedo ser un poco pesimista sin embargo advierto que el país tiene reservas morales y materiales, reservas de materia gris fenomenales, inconcebibles. Hemos licuado toda una generación de grandes valores intelectuales, los hemos liquidado, los hemos enviado al extranjero, por lo menos desde el gobierno de Onganía. La sangría fije terrible, desde la noche de los bastones largos, de toda la represión brutal que vino después, de la cual el propio Presidente Onganía se arrepintió pero tardíamente; y seguirnos teniendo, ya no por persecución policial, digamos así, sino por la situación laboral, la situación económica de nuestros egresados, de nuestros técnicos, de nuestros profesionales. Hay una gran sangría todavía ahora para irse del país. Sin embargo surgen permanentemente nuevos valores intelectuales y morales que el país tendrá, no sé bien hasta cuando, pero que los tiene. A mí, eso también, ya un poco más racionalmente, me lleva a ser más optimista. Después soy optimista visceralmente porque me parece que entre todos tenemos que manejar esto. Tenemos conciencia de la catástrofe educativa en que estancos, y es cl momento de hacerlo, mal o bien; que el gobierno convoque a una caótica consulta, donde no sé como se van a procesar miles y miles de propuestas que al final se les aplique el articulo "cesto", es decir el cesto de papeles... Por lo menos está, y por lo menos hay la posibilidad negada desde hace tanto tiempo por quienes podrían haber modificado la ley y obtenido inclusive con eso,‑como yo se los he dicho muchas veces a muchos políticos, a ministros, etc.‑ un gran consenso de votos.
Todo el sistema educativo está en contra de la Ley Federal. Ser el campeón de la reforma de La ley Federal es una cosa que es útil prácticamente, útil políticamente, legítimamente una buena estrategia política, de modo, que creo que si entre todos lo vamos a corregir y tratamos de que ir,) sea tan frondosa, tratemos que se saquen esos artículos que tienen catálogos de ilusiones, lo mismo que las consultas que se hicieron originariamente; eje primero de consulta, ¿Quiere usted la educación de excelencia?, quién va a decir que no, estamos todos de acuerdo con eso; los fundamentos, los objetivos de cada sistema educativo están de más Ya lo sabemos, estancos todos de acuerdo, cuál va a ser el objetivo de la escuela técnica, cuál va a ser el objetivo de la escuela artística, el objetivo general de la educación, se acaban las letras del abecedario para los incisos, menos mal, porque sino ya habría que empezar a poner x, z, a', b', otra vez, porque no terminaríamos nunca. Todo eso es verborragia. Habría que hacer una cosa realmente escueta y concreta.‑
Le voy a dejar el micrófono a mi buen amigo el Dr. Alterini; pero yo siempre termino liras charlas, y en este momento que estamos trabajando este tenia, con una anécdota que seguramente la he dicho acá la vez que estuve antes, y muchos de ustedes me la habrán oído y si no la oyeron, tanto mejor, la oyen ahora y los que la oyeron la oyen de nuevo. Es una anécdota de Sarmiento. Fue necesario hace poco cambiar su féretro que se había deteriorado. Entonces, los descendientes estuvieron ahí muy emocionados pero lo que había que hacer era tarea a cargo de los operarios del Cementerio de la Recoleta, que supongo es gente que no ha recibido una educación privilegiada, sin embargo, en el momento en que los familiares muy conmovidos y agradeciéndoles les iban a dar una propina, el capataz dijo: "no, por éste no vamos a cobrar, porque este nos enseñó a leer". Gracias. (Aplausos).
Dr. Atilio A. Alterini
Antes que todo, en lo institucional, gracias a la Fundación Cultural de Santiago del Estero; gracias a la Fundación Hamburgo, en lo personal, gracias Dr. Ick y gracias a todos ustedes que han venido para charlar, sobre lo que se lile hace un tenla central que en el país esta pendiente, pero que van a ver los más jóvenes, que ya a los viejos nos han consumido los tiempos con la hala política y los malos gobiernos; pero debemos hacer el último esfuerzo para alentar a los jóvenes a que hagan ese país que nos prometió la Generación del 80, una generación de estadistas, que en el Siglo XX nos dio algunos administradores, algunos demagógos, algunos políticos, algunos estadistas frustrados por los golpes militares, pero no en la cantidad y la calidad que había dado el Siglo XIX, que es como que nos consumió el stock de estadistas a la República Argentina.
Horacio trabajó sobre lo que es un proyecto del Poder Ejecutivo, del Ministro Filmus, que ha tenido algún proceso de supuesta consulta con preguntas tan tontas. Mi incumbencia es otra, mi incumbencia es el después de la ley de educación primaria y secundaria, el de la nueva ley de educación superior, que el ministerio ha prometido enviar al Congreso no bien sea aprobada esta sobre la chal trató Horacio, y que entonces, sólo lile permite pensar en las bases para esa nueva legislación que todavía no ha sido elaborada; ni¡ universidad, es una universidad en la que hace seis meses un grupo vandálico impidió que los votos se expresaran en la asamblea. Es 1a más grande del país, es una de las más grande de América Latina, e integra el sistema educativo, quizás, más prestigioso al sur del Río Bravo.
El Sistema Educativo Universitario Argentino es líder de ese sistema líder de América Latina, tenemos trescientos ni¡¡ estudiantes, y entonces, a lo mejor mirar un poco el reclamo de los vándalos por la modificación estatutaria de la UBA, nos podría permitir avizorar hacia donde va esta nueva Ley de Educación Superior, que tiene que estar necesariamente al compás con el estatuto de la universidad mayor.
Sin embargo, lo que se dice son obviedades. Que todos los docentes cobren, y es lo que corresponde, toda actividad remunerable debe ser remunerada, que los postergados sean gratuitos, es un terna de presupuesto. Yo como Decano de la facultad estaría sumamente feliz, que todos mis egresados pudieran hacer postgrado de capacitación permanente gratis, sin costo, pero para eso se necesita un presupuesto, esto no depende de las universidades otorgárselos.
En realidad, lo que están reclamando en la UBA no es un modelo para ninguna Ley de Educación Superior, porque es la miserabilidad mezquina del aumento de la representación de los estudiantes. Yo estoy a favor del gobierno, pero de ninguna manera apoyaré un incremento de la proporción de los estudiantes en la representación en los óranos de gobierno.
En las facultades tienen la cuarta parte de la representación, es bastante, otro cuarto lo tienen los graduados, un medio lo tiene el decano de profesores, y en el Consejo Superior los estudiantes tienen como representación directa cinco de ellos, que por el escándalo que hacen lucen por cientos, porque tienen poder de fuego.
Se ha demostrado ayer miércoles: no dejaron sesionar al Consejo Superior por enésima vez; y es una universidad la mía que le cuesta al país entre seiscientos y setecientos millones de pesos al año. Luego, el jefe de Gabinete arrima unos pesos más con estos superpoderes que ha tenido y ahora se han legalizado; quiere decir, que cada argentino, el de Santiago, el de Jujuy, el de la Patagonia paga veinte pesos por ario con sus tributos para sostener la Universidad de Buenos Aires, y un padre de familia. mujer y tres hijos paga cien pesos por año, que para nosotros probablemente es intrascendente, es privarnos, a lo mejor, de una cena con algún amigo, pero hay‑ gente que le significa la diferencia entre la miseria extrema y poder salir un poco de ella a través del pago de los cien pesos; esto sólo en la UBA, si lo proyectamos a todo el sistema educativo el costo per cápita para cada habitante es más significativo, y entonces, es interés de todos, aún cuando tire parece que el interés primordial es pensar en la sociedad de conocimiento.
Cuando yo era muchacho, esto no hace mucho, el poder de las naciones, de los países se medían con el producto bruto, es decir, la masa total de bienes y de servicios que se incorporaban en el proceso productivo. Hoy, este es un dato secundario.
El dato más importante para evaluar la potencialidad de una nación es sir acopio de conocimiento. Esta es la sociedad del conocimiento y va a seguir siendo la sociedad del conocimiento, también por la fuerte influencia de los elementos tecnológicos ‑de que hablaba Horacio‑, que hacen mucho más fácil acopiarlo, para lo cual precisarnos formar cabezas inteligencia, capaces de manejar bases de datos.
Antes teníamos que conseguirla yendo a la biblioteca, haciendo fichas, y ahora las tenemos con el solo manejo del dedo índice para oprimir una tecla, pero esos datos no sirven para nada si no formamos cabezas inteligentes capaces de procesarlos y llevar adelante.‑ Fíjense corno está criticada la teoría del producto bruto como indicador. Por ejemplo supongamos un terremoto que destruye una ciudad. La ciudad hay que reconstruirla, al reconstruir la ciudad aumenta el producto bruto, porque aumentan los bienes, los materiales y los servicios, la mano de obra, pero sin embargo, aumentó el producto bruto y la masa total de bienes existente es la misma. Reconstruir una ciudad destruida por un terremoto aumenta el producto bruto pero no aumenta la masa total de bienes, aquí yo tengo fuertes discusiones con los economicístas.
En la teoría del producto bruto, es más útil que nazca un ternero a que nazca un chico, porque como el producto bruto es el per cápita, es la división de la masa total de bienes y servicios por el número de habitantes. Cuando nace un chico el divisor aumenta, entonces el resultado disminuye; en cambio, cuando nace una vaca el dividendo aumenta y entonces mejora el producto bruto.‑En este nivel de tonterías no podemos movernos en el Siglo XXI, y tenemos a ni¡ juicio que acentuar la excelencia de la sociedad del conocimiento, que es la que va a permitir que la Argentina ocupe su lugar que tiene pendiente.
Para eso, yo les voy a proponer el análisis de la educación superior corno derecho humano, estos derechos humanos que son un tema esencialmente jurídico, porque ya lo decía el milenario digesto: que todo derecho ha sido hecho por causa de los hombres, el sistema jurídico es para la gente, para los seres humanos, para la persona. Hoy estos derechos humanos tienen la versión de la década del 40, del Siglo XX en adelante, en donde tuvo su máxima expansión y la manifestación inmediatamente anterior es la de los emblemas de la Revolución Francesa, libertad, igualdad, y fraternidad.
La Declaración Universal de Derechos Humanos de Nueva York del 48, dice:
"Que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y en derecho y deben comportarse fraternal mente los unos con los otros"; es decir 1948, repite la idea de 17$9, peto no es la idea con que nace la libertad, la igualdad y la fraternidad.‑ La libertad de aquellos tiempos, era la libertad frente a la opresión política, era sobre todo la libertad de expresarse, de elegir, ser elegido. Hoy la idea es la de la libertad positiva como posibilidad de llegar a algo, de qué vale que digan que soy libre de estudiar si no hay un sistema que me lo posibilite y si tengo una falencia, a que yo efectivamente estudie.
Hoy la igualdad no es la igualdad mecánica, aritmética, hoy es la igualdad de oportunidades, es decir, vinculado con la libertad positiva está la exigencia de igualdad de oportunidades. Y la fraternidad de la Revolución Francesa y de la declaración del ‑l8 hoy se llama solidaridad, es decir, este modo de vincularse las personas viendo en el otro a alguien tonto yo, y probablemente, si me permiten una dísgresión de filosofía jurídica, utilizando la idea de Rolls "del velo de la ignorancia". Qué dice Rolls, un genial filósofo jurídico ingles contemporáneo, "que la realización de un sistema es ideal cuando se hace desde el velo de la ignorancia", es decir, cuando al sistema lo organiza un grupo de personas que ignoran cuál va a ser su suerte .n la vida y entonces, aquel que a lo mejor es rico pero no lo sabe, no va a tomar ninguna medida a favor de los ricos porque a lo mejor es pobre; aquel que va a ser sano no va a privilegiar groseramente a los sanos, porque a lo mejor es enfermo; y así sucesivamente, es decir, ese velo de ignorancia que nos permite la solidaridad, la pura solidaridad en que pensamos para el bien general y no exclusivamente para el bien individual; este avance es un avance del personalismo. Al sistema en justicia le interesa la persona humana; al sistema decimonónico le importaba el patrimonio.
Fíjense ustedes, nuestra constitución decimonónica tiene dos artículos el 14 y el 17 para defender la propiedad. y en ninguno dice de la propiedad que es inviolable. que la persona es inviolable; pero este no fue un mal egoísta de la Constitución Argentina, fue un sistema de pensamiento del Siglo XIX abandonado en el Siglo XX, y se va a acentuar este abandono en el Siglo XXI. sin duda. Tanto es así, que buscando, buscando, encontré un solo Código Civil del siglo XIX, el Código Civil del Bajo Cánada de 1866 que decía para la persona lo mismo que los códigos en las constituciones, decían para la propiedad: "la persona humana es inviolable"; hoy esto, díganlo las leyes o no lo digan, a través de la teoría de los derechos humanos es un emblema del pensamiento moderno.‑ Y la Educación superior es un derecho humano porque cl Art. 14 de la Constitución Nacional consagra el derecho de aprender. El Art. 75 de la Constitución Nacional "encomienda al Congreso Nacional a realizar medidas de acción positiva que garantice la real igualdad de oportunidades y de nato, y proveyendo lo conducente al desarrollo humano y otorgando una efectiva igualdad de oportunidades y posibilidades sin discriminación alguna". Aquí está la consigna francesa del 89 en .u versión nueva.
Pero respecto de la educación, el inciso 19 del Art. 75 de la Constitución consagra los principios de gratuidad y equidad en la educación pública estatal y la autonomía y autarquía de las universidades nacionales.
Gratuidad y equidad
que es un complemento de la gratuidad, porque de qué vale que la enseñanza sea gratuita si hay enormes sectores de esta sociedad tan desigual, tan cruel con los excluídos que no tienen posibilidad de llegar a la escuela; entonces, el principio de equidad exige a un gobierno que torne las medidas apropiadas para posibilitar hasta cierto nivel, por lo menos, la enseñanza obligatoria Sarmientina de la que hablaba hace un instante rato Horacio.
"Toda persona tiene derecho a la educación; el acceso a los estudios superiores será igual para todos en función de los méritos respectivos," Declaración Universal de los Derechos humanos.
"Toda persona tiene derecho a la educación", Declaración Americana de los Derechos y Deberes del hombre de Bogota 1948.
El Pacto de Derechos Económicos y Sociales y Culturales de la ONU, Nueva York 1966, reconoce el derecho de acceder sobre la base de la capacidad a una educación superior progresivamente gratuita, y esto que es para nosotros vinculante por la fuerza jurídica de los tratadas que ha incorporado la Constitución del 94 al sistema argentino, en el tratado que está en trance de aprobación de la Constitución Europea del año 2004 se establece esto: "Toda persona tiene derecho a la educación y al acceso a la Formación profesional
y permanente, y este derecho incluye la facultad de recibir gratuitamente la enseñanza obligatoria". Es decir, el derecho a la educación es un derecho humano, y en la Argentina a tan juicio sin dudas, es el derecho a la educación superior. Es un derecho humano, entonces, es cometido de los gobiernos atender a este reclamo que viene de la propia Constitución y del cortejo de tratados de derechos humanos que he incorporado.
Ahora, cómo habrá que hacer la nueva Ley de Educación Superior?. Están hablando con dos reformistas. el profesor Sanguinetti que ha escrito mucho y muy bien sobre este fenómeno del 18 y yo que comparto aquella ideología. Ustedes saben que en 1918 se produjo un fenómeno realmente especial. Fíjense que no se enseñaba Darwin en la Universidad de Córdoba porque esto era pecaminoso.
Frente a esa realidad un grupo de estudiantes llevó adelante la llamada "reforma universitaria", arrancando, por lo menos es lo más notable, con el manifiesto liminar de la reforma.
Cuando los vándalos en el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires dicen que quieren hacer el neo‑reformismo, una nueva reforma, yo les digo, que ojalá entre ellos estuvieran los grandes pensadores que estuvieron en la reforma de 1918. Mencionemos a Deudoro Roca, por tostar un ejemplo paradigmático, y ojalá tengan la altura moral que tuvieron los reformistas del 18 para poder pensar un país de futuro. En ese año se reunía c1 primer Congreso Nacional de Estudiantes Universitarios del cual nació la FUBA, que está en los medios permanentemente, y dió diez bases para la organización futura de la universidad, rápidamente las enuncio la participación estudiantil en el gobierno de la universidad, la participación de graduados en el gobierno de la universidad, la asistencia libre; tu padre, Don Florentino Sanguinetti, un antológico profesor y Rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, hace muchos años en una reunión de discípulos, de jóvenes que queríamos ir a escuchar al maestro. nos contó que la Facultad de Derecho estaba en la calle Moreno y las clases tenían anfiteatros. Cada anfiteatro estaba adjudicado a un alumno porque la asistencia era obligatoria, pero los alumnos que asistían eran los pobres, porque los ricos mandaban al chofer, como el bedel se fijaba si estiba o no ocupada la clase tal o cual, entonces, su estaba el chofer del rico igual le ponía presente. Los pobres sí tenían que ir, necesariamente pan que no los dejaran libres; la asistencia libre es uno de los dogmas reformistas la docencia libre, es decir, como uno ría que permita enseñar a los que no están dentro del sistema regular de profesores con las categorías de titulares, asociados y adjuntos la periodicidad de la cátedra que es un logro fundamental para el mejoramiento de la universidad, porque en la mía cada siete años nos vuelven a convocar los jurados para ver que hicimos en esos siete años, si merecemos quedarnos o si tienen que pasarnos a retaro‑ La publicidad de los actos universitarios, la extensión universitaria, que es, me parece, la nota distintiva más nítida entre la universidad pública y la universidad privada.
La Universidad privada puede hacer extensión, puede hacer ayuda social, pero puede no hacerla. La universidad pública no puede prescindir de estos cometidos, ¿por qué?: porque la sociedad la financia; entonces, la extensión, es decir, dar enseñanza universitaria a la generalidad de la población, aunque no sea estudiante universitario, y la acción social respecto de los estudiantes para posibilitar la efectiva igualdad de oportunidades, son misiones que tienen que ver con esos veinte pesos que cada argentino paga por la Universidad de Buenos Aires por año.
La universidad debe retornar a la sociedad porque sino queda descompensado el ida y vuelta, de te doy y me devolvés. Como derivación de aquellos principios, hoy, están instalados el del ingreso irrestricto que proviene del derecho de acceder a la educación y del principio de igualdad de oportunidades y la gratuidad por aquello de que la Argentina está comprometida, a que la enseñanza universitaria sea progresivamente gratuita, lo cual quiere decir, que si ya es gratuita no puede arancelárcela, que fue una de las cosas que permitía la Ley de Educación Superior que va a ser modificada, a mi juicio, en términos claramente inconstitucionales.
Ahora, es muy difícil pensar en la universidad en estos tiempos, porque son por lo pronto, tiempos de globalización. La mundialización significó que el comercio se extendiera a límites no pensados, ni vistos nunca antes. Se hicieron más rápido los transportes, se hicieron más baratos los transportes y todos los medios electrónicos han permitido comunicaciones en tiempo real, un problema de los operadores financieros; en el hemisferio sur, la diferencia de horario con Japón que a veces los hace estar esperando hasta altísimas horas de la noche para hacer una operación, en un inundo inconcebible; el mundo que yo conocí, que mi generación conoció, es que cuando a casa llevaban la heladera Siam, La heladera que tenía ese bastón, que suele verse en algunas casa de campo como anngüedad, fue una ceremonia en el barrio,
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