Santiago del Estero, 1º mitad del siglo XX

Documentales de época comentados por Leonardo Gigli.
Con Dirección General de Cultura de la Provincia y Teatro "25 de Mayo", destinado a estudiantes santiagueños.

Programa Leer en Familia

Se desarrolla en escuelas rurales cercanas a la capital santiagueña. Tiene por objetivo promover la lectura con pie en el trípode familia-alumno-escuela. Con la Agrupación de Jubilados Docentes 11 de Setiembre.

Escríbanos
Escríbanos!

Por Juan José Llach

 

Los contenidos educativos, los valores y la globalización.

 


Agradezco de corazón a la Fundación Cultural Santiago del Estero y a la Fundación Ham-burgo, no solamente por haber organizado este acto y haberme invitado sino más, por ser promotores tan relevantes de la cultura en Santiago del Estero, que es una tarea que creo que es absolutamente fundamental y ver el compromiso empresario en estas tareas. Creo que es muy importante,
que hace falta mucho de esto en la Argentina.- También es un gusto compartir el panel con Fernando Iglesias que es una persona a quien no conozco mucho, pero el sólo hecho de ser intelectual, digamos así, que ha bajado al llano de la política, lo hace merecedor ya de un sentimiento muy favorable. Son dos temas en los que yo me voy a centrar, el de la Globalización y la Educación, o la relación entre ellos, aunque más voy a hablar de Educación que de Globalización, porque creo que Fernando (Iglesias) va a hablar bastante de la cuestión de la Globalización; de todas maneras haré el esfuerzo de la brevedad y de la síntesis. Hablando de educación es casi obligatorio empezar mencionando a Sarmiento, pero en este caso lo hago con convicción porque siempre me sorprendió un texto del libro de él, la "Educación Popular" de 1849, informe escrito para el Gobierno de Chile, en el cual se plantea el por qué de la educación y en un español que, obviamente, no es el de nuestros días. Yo lo voy a traducir al lenguaje de hoy. El dice que la educación es el principal instrumento para resolver la doble brecha que enfrentaba entonces la Argentina, por un lado la brecha que nos separaba de los países más avanzados y por otro lado la brecha social interna, la cuestión de la equidad y de la pobreza. En realidad, hoy podríamos repetir exactamente lo mismo, las cosas no han cambiado y la educación, además de ser un bien que valoramos en sí mismo porque es un instrumento liberador, un instrumento que como su etimología lo indica, nos permite tratar de sacar desde dentro de nosotros todo lo que tenemos, sobre todo lo mejor que tenemos para desarrollarnos como personas, es al mismo tiempo un instrumento para lograr estos dos objetivos. Hoy como ayer tenemos estos mismos objetivos y hoy como ayer también, y esta es la referencia corta que voy a hacer de la globalización, pero creo que es interesante, por lo menos para mí, se presenta en la Argentina una oportunidad sin precedentes, del mismo modo que se le presentó a la generación del 80 cuando, finalmente, las filas de Sarmiento aunadas a las de Avellanada, Estrada, y muchos otros,
lograron finalmente plasmar una educación de gran calidad y con gran capacidad de incorporación. Yo siempre que viajo a las ciudades del interior me fijo mucho en los edificios de los colegios, sobre todo los colegios nacionales, las escuelas normales y, en realidad son verdaderos monumentos. Hace un rato pasé aquí por el Absalón Rojas, eso pone de manera muy gráfica y elocuente la importancia social que en ese momento se le concedía a la educación.- Lo mismo en Buenos Aires, tenemos el llamado Palacio Pizzurno porque está en la calle de los Pizzurnos, pero en realidad el nombre oficial es Palacio Sarmiento. Uno lo mira y queda extasiado, pero más aún si supiera que ese edificio fue donado por una señora Petronila Rodríguez para ser una escuela de señoritas, de setecientas señoritas, o sea, una escuela, un edificio realmente monumental que fue poco tiempo escuela, muy rápidamente fue transformado en oficinas judiciales y finalmente llegó ahí el Consejo Nacional de Educación y luego el Ministerio, y la pobre Petronila ahora tiene una escuela mucho más modesta en algún lugar de la Ciudad de Buenos Aires.- Pero los edificios de los colegios y de las escuelas, me parece que son uno de los signos más elocuentes del lugar social que tenía la educación y que creo que hoy no tiene. Se presentaba entonces en la Argentina una oportunidad sin precedentes, el mundo le ofrecía a la Argentina en ese momento una oportuni-
dad sin precedentes que, efectivamente, junto con el esfuerzo educativo fueron dos claves principales, además de la organización política para que la Argentina lograra un crecimiento económico importante, un desarrollo y ubicarse entre los principales países del mundo. Ahora bien, ¿cuál es la característica que tiene la oportunidad sin precedentes hoy? Yo creo que se ha empezado a escribir el séptimo volumen de la historia universal, recordando unos más que otros, según la edad, que venía Oriente, Grecia, Roma, Media, Moderna y Contemporánea.- Creo que ahora ha empezado a ocurrir el séptimo volumen que yo lo llamaría el regreso de Oriente, es decir, Asia con un papel protagónico, a mi
Se presenta en la Argentina una oportunidad sin precedentes, delmismo modoaue se le presento a la generación del 80
juicio, irreversible, un papel crecientemente protagónico. Según algunas proyecciones en el año 2040, que es pasado mañana, lamentablemente yo no lo voy a ver, pero es muy cerca, mucho más de lo que creemos, entre China, India y los países del Sudoeste de Asia, sin Japón, van a tener cerca de dos tercios del producto bruto mundial; esto es un tendencia muy profunda y hete aquí que como si nos hubiéramos ganado la grande casi, ocurre que este continente tiene una voracidad por materias primas; porque si uno compara América del Sur y Asia, son dos continentes absolutamente complementarios, en uno sobra gente y faltan recursos naturales y en el otro falta gente o no somos densamente poblados y tenemos muchos recursos naturales, o sea que hay una asociación profunda, estructural diría, entre los destinos históricos de estos continentes, que demoró mucho en manifestarse pero que ahora se ha empezado a manifestar. Creo que el mundo emergente, no solamente Asia, tiene buenas chances de continuar creciendo hacía adelante por cuatro factores. En primer lugar la gran cantidad de población que se incorpora a las ciudades. En China, solamente, cada año una Argentina entera emigra del campo hacia las ciudades, cerca de cuarenta millones de personas van a vivir a las ciudades, esto genera una oferta de trabajo muy abundante y salarios bajos, que generan un gran desafío para todas las industrias de casi todo el mundo. En segundo lugar se está dando un fenómeno que llamaría "la nueva sociedad de los pobres", en el sentido de que hay mucha interacción entre los países emergentes o en desarrollo; por ejemplo, África en el Siglo XXI está creciendo más que América Latina, lo cual es una buena noticia por dos razones, primero porque en África vive el setenta y cinco por ciento de las personas en extrema pobreza, que tienen un ingreso menor a un dólar por día o máximo de un dólar por día y por otro lado porque también están empezando a ser buenos clientes nuestros -para ver la parte más práctica- y África hoy en día tiene ya cerca de mil millones de habitantes. La tercera razón es que hay un gran cambio tecnológico, muy obvio, lo vemos todos los días en todos los instrumentos que cada vez más usamos, cuyos precios tanto en la tecnología de información, telecomunicaciones, como la biotecnología, bajan de precio todos los años. Para hablar de un cultivo de moda, aunque la soja hoy valiera ciento cincuenta dólares, en realidad vale quinientos cincuenta, podía comprar dos veces más computadoras, por lo menos que en el año 2000, ¿por qué?, porque las computadoras han bajado de precio por lo menos a la mitad y lo mismo ocurre con todos los bienes tecnológicos, entonces, esta-
mos en un proceso que aunque no se mantengan estos precios de las materias primas, conduce a una apreciación de los términos de intercambio. El gran viejo Prebisch tuvo razón cuando habló de que existía un deterioro de los términos del intercambio porque los bienes tecnológicos no bajaban de precio, más bien subían, en todo caso, y las materias primas si bajan; ese submundo duró muchas décadas, hizo un tremendo daño a la Argentina, que hay que tenerlo en cuenta.- Creo que es una de las razones por las cuales la Argentina se estancó desde la Segunda Guerra Mundial en adelante. Un gran proteccionismo agroalimentario, los subsidios que nos han impedido competir en igualdad de condiciones, que todavía siguen competiendo pero que, claro, aparece este crecimiento de Asia con su voracidad de materias primas y es como si el proteccionismo hubiera quedado de lado. El hecho es entonces, que los países emergentes pueden aumentar su productividad enormemente a través de este proceso de incorporación de tecnología; nunca había pasado en la historia de la humanidad, que quienes fabrican los bienes de alta tecnología, en realidad son, por ejemplo, ingenieros en Asia que ganan quinientos, seiscientos o setecientos dólares por mes; mientras que los obreros que fabrican las computadoras portátiles ganaran doscientos o trescientos dólares por mes, entonces, esto es un cambio tremendamente favorable para nosotros. El cuarto factor que me hace a mí ser optimista respecto de que el crecimiento de los países emergentes puede durar, sostenerse en el tiempo, es que las políticas económicas que, en general, hoy aplican los países emergentes son mucho más sensatas que en el pasado. Si uno compara cuáles fueron las políticas económicas en el anterior boom de las materias primas a principios de la década del 70, y hoy uno ve que la mayor parte de los países emergentes pugnan por tener baja inflación, equilibrio presupuestario, si es posible superávit comercial y tratan de atraer la inversión. El caso para mí más impresionante, o quizás podemos citar dos, uno es el de Vietnam. Para los que lamentablemente vivimos durante la Guerra de Vietnam y la recordamos muy bien, ver que Vietnam es hace veinte años un país formalmente comunista todavía pero que crece al 20% anual y es considerado como una de las grandes fabricas actuales y potenciales del mundo, donde funciona una economía de mercado junto al Estado. Realmente es muy impresionante el cambio hacia un pragmatismo que se ha producido en el mundo; y el otro sumamente interesante también y muy cercano es el de Alan García, porque es la misma persona que hace veinte pico de años presidía Perú con una determinada política y hoy lo preside con otra política bastante diferente. Perú como resultado de eso ya había empezado con la presidencia de Toledo, que es uno de los grandes éxitos del crecimiento económico de Sudamérica, más silenciosamente por ahí que Chile, pero en el Siglo XXI se ha destacado mucho.- Entonces hay un cambio muy profundo que por supuesto tiene algunas excepciones, en cuanto a como encarar en el mundo contemporáneo a la política económica y que por suerte es mayoritario en los países emergentes. Ahora, qué particularidad tiene todo este gran crecimiento de Asia, el impacto en África, el nuevo mundo emergente, qué particularidad tiene, qué diferencia con la que se le presentó a la Generación del 80. Durante el periodo del 80 con la integración de Argentina con Europa, el impacto favorable principal se dio en la pampa húmeda, casi exclusivamente en la pampa húmeda. Después, Roca se las arregló para fomentar la industria vitivinícola en Cuyo y la industria azucarera en el Noroeste y algunas otras, pero en realidad el gran beneficiario fue la pampa húmeda. La oportunidad que Asia ofrece ahora a la Argentina es muy distinta, porque como se ha visto o se estaba viendo, quizás deberíamos decir de alguna manera, hay interrogantes al respecto, el impacto positivo se daba en todo el interior de la Argentina, desde Tierra del Fuego hasta Formosa y desde Mendoza hasta Misiones, en toda la Argentina, ¿por qué?, porque la demanda no está delimitada a los productos de la pampa húmeda sino a todos los productos de la Argentina y además porque ha habido cambios tecnológicos que han hecho expandir la frontera agropecuaria. La oportunidad que tiene la Argentina por delante es realmente con un potencial aun mayor que el que tuvo la integración con Europa a fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX. Siempre que digo esto veo cara escépticas en el audito-
rio, ahora mismo estoy viendo algunas caras escépticas, y una de las preguntas que me hacen después: ¿pero dónde está la Generación del 80? Es una pregunta que vamos a dejar flotando, y en todo caso, la vamos a retomar hacia el final.- Creo sin embargo, que lo que Argentina debería hacer, no es simplemente copiar lo del pasado. Al pasado hay que estudiarlo y superarlo, mejorarlo, no copiarlo, lo otro es un anacronismo.- La Argentina tiene que invertir, invertir y bien en la educación como lo hizo con la Generación del 80, que logró que hacia 1930, por ejemplo, Argentina tuviera una tasa de escolarización bastante más elevada que la de Europa del Sur; o sea, apenas Estados Unidos, Canadá, Australia y algunos países de Fluropa del Norte, quizás, no más de una docena en total de países en el mundo, en el año 1930, a cincuenta años del proyecto del 80, que tenía un nivel de escolarización más alto que la Argentina, o sea que la hicieron en serio, hicieron los colegios que podemos todavía disfrutar.- Pero no sería suficiente copiar el pasado por dos razones: primero, y acá voy a permitirme una crítica pequeña a Sarmiento elogiando a un tucumano, no sé si será correcto hacerlo a esto en Santiago de listero, pero de todas maneras lo voy a hacer, que fue una de las muchas polémicas que tuvo con Alberdi. Vivieron discutiendo toda su vida de todos los temas, casi yo diría que buscaban temas para poder discutir. Creo que Alberdi tenía bastante más razón que Sarmiento y era respecto a que función debía cumplir la educación, Sarmiento tenía la visión de la formación del ciudadano esencialmente, "formar al ciudadano", cosa con la que nadie puede estar en desacuerdo y Alberdi decía: "está bien formar al ciudadano, pero también tengo que formar a la persona para el mundo del trabajo, el mundo de la producción y el mundo de la empresa". La impronta que quedó instalada en el sistema educativo argentino no fue la de Alberdi sino la de Sarmiento y yo diría que en toda América Latina ha ocurrido algo parecido, creo que esto ha sido un problema para la Argentina y para muchos países Latinoamericanos, es decir una
especie de distancia muy grande entre el mundo de la educación y el mundo del trabajo y la producción. Los desafíos de la Educación Argentina hoy son varios. Empecemos por una buena noticia, no tengo muchas para dar, pero voy a dar esta, algo es algo: si uno ve la tasa de escolarización en la Argentina es realmente muy buena; la esperanza de escolaridad de un chico que empieza hoy el preescolar, es diecisiete años y medio. Esto quiere decir que en promedio ese chico va a estar dentro del sistema educativo diecisiete años, no que va a estar hasta los diecisiete años. Hay en una pequeña nota al pie de página algo que debo acotar y es que para bien o para mal, nunca se sabrá, la esperanza de escolaridad de las mujeres es de 18 años y medio, o algo por el estilo, y la de los varones es casi un año y medio menos. Es decir que ya se ha producido un cambio sustancial en el sentido que la esperanza de escolaridad de las mujeres es claramente mayor que la de los varones, este es un hecho muy positivo.- A partir de ahí empiezan varias noticias regulares o malas, es decir, desafíos muy importantes que tiene Argentina si queremos estar a la altura de esta oportunidad extraordinaria que nos ofrece el mundo, pero además si queremos construir una sociedad más equitativa y erradicar la pobreza de manera profunda, estructural y permanente, no con paliativos de naturaleza paternalista o clientelista. La primera es la cuestión de la
equidad, el bien de educación está muy desigualmente distribuido; la segunda es la cuestión de la calidad. En este aspecto, hemos recibido cargas de profundidad debajo de la línea de flotación en los últimos seis meses. La primera fue la prueba internacional en Pisa que realizan los de SEDECO, UNESCO, donde Argentina que primero participó en el 2000, después se borró y volvió a participar en el 2006, fue el país que más empeoró entre el 2000 y el 2006 fue Argentina, prueba que se tomó a los quince años de edad. Lógicamente, que en esto hay que tener en cuenta que entre los ciento ochenta y pico de países que hay, solamente cincuenta y siete se animan a presentarse, no es que estamos comparando a todos, hay que animarse a esa prueba porque es muy exigente.- Hace cosa de un mes salió en la UNESCO para América Latina, para chicos de tercer y sexto grado en la que Argentina ya aparece dentro del bloque Latinoamericano cuarta, quinta o sexta, muy inferior desempeño al de diez años antes. Aparece el Estado de Nuevo León en México, que decidió participar por su cuenta de las pruebas y figura en muchos casos mejor que la Argentina. Esto realmente es un signo de gran preocupación; yo diría de gran preocupación porque nos está mostrando que hubo una gran expansión del sistema educativo, hubo una gran incorporación, pero que la variedad de ajuste fue la calidad y lo fue de manera muy grave, muy importante. Voy a mencionar algunas clases de cada uno de los niveles de enseñanza.-El primero, la educación inicial y el desarrollo infantil. En la educación inicial esta bien la ley que se plantea. Unlversalizar la sala de cuatro, esto es absolutamente fundamental. Las neurociencias nos traen un mensaje claro y contundente con su reciente progreso que no tiene más de diez años de antigüedad, en el sentido de que en la medida en que yo tenga una buena educación inicial y una buena educación en los primeros años de la primaria, es posible recuperar procesos de desarrollo lento, cerebral, que hayan tenido los chicos como consecuencia de insuficiente estimulación o de problemas nutricionales; este mensaje todavía el sistema educativo no lo ha incorporado en plenitud, es un mensaje muy esperanzados Creo que la educación inicial debería tener un lugar más prioritario que el que -tie-neactualmente, y lo mismo las políticas de desarrollo infantil, es decir, que tienden lo que sería el periodo menos nueve a más tres, o sea, desde el embarazo hasta los tres años de edad, ahí hay experiencias concretas muy interesantes que se han hecho.- Por ejemplo, en el Partido de Lobería de la provincia de Buenos Aires, donde se hizo una política de capacitación, no solamente de las madres y los padres sino de toda la sociedad acerca del desarrollo infantil, y que tuvo efectos muy positivos porque se midieron los estándares de desarrollo de los
chicos antes y después de desarrollar la política, eso es una política de bajo costo, accesible y que debería ser mucho más general. En la educación primaria nos encontramos sobre todo con una realidad muy amarga, en realidad en todo el sistema educativo y es de "escuelas pobres para los pobres", es decir, como mostramos en un libro que se publicó en el 2006 que se llama: "El desafío de la equidad educativa", estudiando todas las escuelas primarias de la Argentina; uno toma, por ejemplo, en el Gran Buenos Aires, escuela de gestión estatal,
que esta a lo mejor a 20 kilómetros de distancia, en un partido o el otro del Gran Buenos Aires y encuentra que, claramente, cuanto menor es el nivel socioeconómico de los chicos que asisten a la escuela peor es la calidad de la escuela. Aparece luego la cuestión de la enseñanza media. La enseñanza media aparece hoy como el eslabón más débil, el más sometido a críticas dentro del sistema educativo. Yo tengo muchos amigos que me dicen: en mis tiempos las cosas eran distintas; por ejemplo la
calidad de los profesores, ¿qué pasa?, en los tiempos de mis amigos la escolarización secundaria era el 10%, en el año 50 iban solamente 10 de cada 100 chicos, iban a la escuela media, una cosa es educar a las élites y otra cosa es educar a las masas, son dos tareas muy distintas. Hoy la escolarización secundaria está en el orden del 90%. Entonces, es un mundo completamente diferente que nada tiene que ver, y a eso se agrega esto que mi gran amigo Guillermo Jaim Echeverry pone de manera dramática, cuando dice que "la escuela es el último bastión de lo humano, el ultimo bastión de la civilización".- Si bien está puesto en términos muy dramáticos, se agrega a esta problemática de la masificación el hecho de que hay un grado de choque o conflicto cultural, entre los valores que por un lado trata de impartir la escuela y los valores que por otro lado los chicos, los adolescentes sobre todo viven en la sociedad, en distintos aspectos de la sociedad, donde antes estas dos cosas era como que miraban para el mismo sitio y hoy están en permanente tensión.- Entonces, la tarea de educar hoy a los adolescentes ofrecen desafíos absolutamente inéditos, totalmente distintos a la época heroica de cuando Sarmiento trajo a las maestras de Estados Unidos y las mandó a casi todas las provincias Argentinas, en un gesto de locura total, pero que evidentemente marcaba su profunda vocación globalizadora en el buen sentido de la palabra. Pero quiero decir, hay un grado de conflicto cultural que hace la tarea educativa mucho más difícil. En donde creo que no hemos resuelto el problema es en el conflicto que mencionaba entre Alberdi y Sarmiento referido a la escuela media, porque ahora con muy buenas razones se propone la universalización de la enseñanza media que, teóricamente, debería estar para el año 2010; creo que no se va a poder llegar a poner obligatoria para el 2010, pero bueno, por ahí andará, y está muy bien que así sea.- Ahora, ¿no estaremos perdiendo la oportunidad de traerlo a Alberdi y ponerlo dentro de la enseñanza media, en el sentido de que la enseñanza media realmente capacite para el mundo del trabajo?, qué validez va a tener sino el diploma que le vamos a dar a los chicos, la enseñanza media unlversalizada, más allá del hecho de ser un carnet de inclusión nada más, casi podríamos decir mejor de no exclusión. Tener el diploma de enseñanza media, va a ser, ya está siendo requisito fundamental para acceder a un empleo mínimamente digno. ¿Cuál va a ser el contenido que va a tener ese diploma?, deberíamos preguntarnos.- Me parece que se ha perdido la oportunidad en la ley de educación, de considerar esta posibilidad, a pesar de que en la encuesta previa, el 80% de las personas consultadas dijo
que la escuela media debía formar tanto para la universidad como para el mundo del trabajo.
Entonces, creo que tenemos un problema importante. Se vincula con la gran debilidad que tiene la Argentina, los institutos terciarios a diferencia de otros modelos, como por ejemplo el de Australia. En Australia, después de la etapa secundaria o media, hay dos trayectos que tienen jerarquía académica y prestigio social, porque el prestigio social es fundamental, comparable con lo que son la universidad y los institutos tecnológicos, porque las universidades muchas veces tienen un sesgo academicista. El instituto tecnológico está más cercano, en la Argentina hay unos cuantos institutos tecnológicos, pero en realidad son muy pocos, tal es la calidad del trayecto de institutos terciarios en Australia, que los pasajes de la universidad hacia los institutos son tanto más frecuentes que al revés. Después está la cuestión de la universidad. Creo que en materia universitaria tenemos una contradicción por superar: la Argentina claramente desde la reforma universitaria en adelante optó por un modelo de universidad de masas, universidad masiva, ese esquema que comparto, no creo en una universidad de élite, creo que hay que dar el más amplio acceso posible a la universidad; es incompatible con el sistema de financiamiento. No cierra, entonces pasa lo mismo que en la enseñanza media, la variable de ajuste es la calidad, baja la calidad, y dado que pensar
en un arancel es algo que, yo creo que la Argentina por décadas no va a aceptar, porque está muy metido en el modo de pensar el hecho de que la universidad no debe ser arancelada, sí podríamos pensar, por ejemplo, en un esquema de solidaridad intergeneracional, donde la persona a la vez que termina su estudio, si empieza a tener un ingreso que esté por encima del mínimo no imponible, empiece a devolver a la universidad lo que recibió a veinte o veinticinco años de plazo. Esto
recaudaría recursos que si bien no permitirían financiar toda la universidad, si permitirían dar becas para que muchos que hoy no pueden estudiar puedan acceder a la universidad.- O sea, un profundo sentido solidario y sobre todo fortalecer la investigación. En la universidad argentina y en la Argentina en general se hace muy poca investigación y desarrollo, tanto en el sector público como en el sector privado y no solamente en el sector educativo sino también en el sector productivo. La investigación es una falencia, investigación sin financiamiento es muy difícil de hacer.- Como ustedes ven entonces en esta prieta síntesis, creo que tenemos grandes oportunidades y tenemos también muchos desafíos. Creo que las leyes en sí mismas tienen muchos aspectos positivos, la ley de Educación Nacional, la Ley de Financiamiento Educativo, la Ley de Educación Técnica, son aportes importantes que de ninguna manera deben ser descartados, todo lo contrario, hay que construir sobre esa base porque hay muchos aspectos positivos. Sin embargo, hay muchas cosas que quedan en el tintero como las que acabo de enumerar. Agregaría una más que me parece fundamental, la política educativa en la educación básica no se puede hacer de manera burocrática. En todo el mundo la política educativa se hace escuela por escuela, es decir, lo que interesa es centrar la política educativa en la escuela no en los reglamentos y en los sistemas sino en la escuela, y para poder centrarla en la escuela hay que saber como va cada escuela La principal función es devolverle resultados a la escuela, que la escuela los procese y que trabaje en relación con los ministerios de educación acerca de qué es lo que hay que mejorar, donde están las fortalezas, donde están las debilidades, informar a los padres, informar a la comunidad educativa. Nada de esto hoy se hace y creo que es una gran falencia.
En la Argentina que la Ley 1.420 ayudó a construir se preveía la figura de los Consejos de Escuela, ¿los Consejos de Escuela qué eran?, eran grupos de cinco padres, hoy serían madres, pienso más bien, ¿qué tenían que hacer cinco padres?, velar por dos o tres escuelas para ver que se cumplieran todas las leyes, los reglamentos; es decir, la política estaba centrada en las escuelas. Sarmiento cuando dejó de ser Presidente de la República no tuvo ningún reparo en bajar, entre comillas, y ser Director General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires. Por algo se llamaba Director General de Escuelas, porque
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La Fundación Cultural
todo estaba basado en la escuela, a eso se está volviendo en todo el mundo y a eso también tenemos que volver nosotros. Y ahora sí, mi mensaje final. Nosotros tenemos veinticuatro sistemas o subsistemas educativos, un sistema y veinticuatro subsistemas, las veintitrés provincias más la ciudad de Buenos Aires en lo que hace a la educación básica; por lo tanto, creo que tenemos veinticuatro oportunidades, de que todas las cosas que he mencionado y muchas otras se puedan hacer perfectamente a nivel de cada provincia, no hacen falta grandes leyes, nuevos marcos de referencia, hace falta ponerse a trabajar en estas cosas, hay muchos grados de libertad donde cada provincia podría hacerlo.- Esto me parece que es una extraordinaria oportunidad que armonizaría con lo que decíamos al principio, en el sentido de que las oportunidades que el mundo hoy ofrece tienen un despliegue territorial mucho más amplio que hace ciento veinte o ciento treinta años, pero hay un gran problema, la oportunidad para las provincias está pero la plata no, porque nosotros, lamentablemente, tenemos un sistema donde el capital humano, el desarrollo del capital humano, la educación y la salud está a cargo de las provincias y las rentas están crecientemente concentradas en la Nación; entonces, tengo que decir con gran dolor que, si bien todavía hay mucho campo de acción para las provincias, hay una tremenda limitación en este momento que es el gran centralismo de la distribución de la renta fiscal, que no condice con un país federal que ha otorgado a las provincias la responsabilidad de la educación. Eesta bonanza no va a ser para siempre, creo que con altos y bajos va a durar algunos lustros más, pero nosotros tenemos que pensar en el futuro y preparar a las nuevas generaciones para una vez que pase la bonanza. Y si hay algo que tenemos que hacer para prepararnos para cuando pase la bonanza es educar, educar y educar, porque entonces al final habremos usado las rentas extraordinarias -de las cuales tanto se habla- para lo más importante de todo, que es apostar por la educación y configurar una nueva sociedad.- Espero que pongamos cuanto antes manos a la obra. Muchas gracias.- (Aplausos).- ■

 

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