Santiago del Estero, 1º mitad del siglo XX

Documentales de época comentados por Leonardo Gigli.
Con Dirección General de Cultura de la Provincia y Teatro "25 de Mayo", destinado a estudiantes santiagueños.

Programa Leer en Familia

Se desarrolla en escuelas rurales cercanas a la capital santiagueña. Tiene por objetivo promover la lectura con pie en el trípode familia-alumno-escuela. Con la Agrupación de Jubilados Docentes 11 de Setiembre.

Escríbanos
Escríbanos!

Por Alicia Zorrilla, Miembro de la Academia Argentina de Letras

 

La estética de las palabras

 

¿Qué significa hablar en español? Hay quienes creen que hablan en español y otros, en castellano y los menos esclarecidos, en español-castellano, que, por supuesto, desde su punto de vista, no es lo mismo que español. Existen, también, los que lo hablan sin saberlo; los que están convencidos de que las normas no existen, porque hay que estudiarlas y la memoria no tiene tanto entrenamiento para esos gloriosos menesteres; los que tratan de seguir normas, pero nunca las practican, porque, en el fondo, la rebeldía ante el esfuerzo supera la voluntad de mejorar; los que usan el diccionario cuando Dios quiere porque no simpatizan con su peso. Por último, viven entre nosotros los que crean su propia lengua perfecta-
mente imperfecta y, a fin de exculparse, dicen que las palabras entran en los diccionarios para cumplir con un tratamiento acelerado de fosilización que ellos no comparten.
Lo queramos o no, las palabras padecen cada día nuestras agresiones semánticas, sintácticas, morfológicas y gráficas. Las desangramos en los mensajes publicitarios, en las publicaciones periódicas, en las traducciones, en las obras literarias, en los programas de radio y de televisión, durante nuestros diálogos. Hace pocos días, padecimos este consejo: Cuando antes se descida, mejor para usted. El revolucionario tratamiento de Microautotransplantar pelo x pelo cabello sano, sin información androgenética. hacia las t^onas calvas es la única solución definitiva a
la calvicie. Ahora la desición es suya. Llámenos, cuanto antes lo haga mejor, podrá lucir en el verano el cabello que en este momento no tiene. Ahora la desición es suya. Lamentablemente, los ejemplos sobran y las comas faltan: Asilo reconocía el mandatario entre sus íntimos minutos antes de embarcarse rumbo Rueños Aires.
Los errores nacen naturalmente por ignorancia, in vitro o por adopción, pero nacen y crecen, y se difunden y es tal su fuerza que eclipsan y hasta destruyen las formas correctas. "¿Cómo decirlo de otra manera si todos lo dicen así? Si escribimos lo correcto, se reirán de nosotros; no nos entenderán", dicen algunos hablantes. Respondemos sólo esto: no hay que temerle a la verdad. Como bien decía Georg Lichtenberg, "resulta imposible atravesar una muchedumbre con la llama de la verdad sin quemarle a alguien la barba". Corroboramos nuestras afirmaciones:
Ayer se planteó aquí un juego que requería presteza visual, rápido golpe de vista. Se trataba de descubrir tres tríos de cuadros, de manera que si se los superponiese (si se los encimara) las zonas negras de cada uno cubrirían perfectamente las partes grises.
A pesar del galicista "golpe de vista", no se actuó con presteza mental cuando se escribió "se trataba de descubrir tres tríos de cuadros", pues si son "tres tríos"—dejemos a un lado la cacofonía "tra-tre-tri"-, el verbo debe ir en plural ("trataban de descubrirse", trataban de ser descubiertos), ya que es una pasiva con "se". Muy ligero de lengua era el generoso autor de esta nota, pues no contento con su primer error, lo superó —y con creces- cuando se le deslizó ese "superponiese''por superpusiese, que nada tiene que envidiarle al otro verbo; ya sabía el escribidor que esa forma verbal traería dificultades a los lectores, pues acotó entre paréntesis "(si se los encimara)" para demostrar, con suficiencia, que él sí conocía el significado del oscuro término.
Después del punto final, que gracias a Dios estaba, experimentamos la rara sensación de que el párrafo había sido acribillado a equivocaciones. Y aquí no abultamos faltas leves, pues no lo son, sino de real envergadura.
De entre las genialidades televisivas, extrajimos ésta:
¿Desde lo bizarro, qué te impacta
más de tu programa?
La conductora supone, sin duda, la existencia de otros puntos de vista, pero eligió "lo bizarro". Nos preguntamos, sin ironías, qué entendía esta buena mujer por "bizarro". El adjetivo deriva del italiano y significa "iracundo". En español —de acuerdo con el diccionario académico-, denota "valiente, esforzado, generoso, lúcido, espléndido". Ninguna de estas acepciones parece adecuarse a los propósitos interrogativos de la conductora. Sospechamos que usó un anglicismo, pues ustedes saben que, en inglés, bizarre denota "raro, extraño, estrafalario". Aunque usáremos el adjetivo "extraño", la redacción no podría haber sido ésa, sino: Entre los casos extraños (singulares) que se trataron en tu programa, ¿cuál te impactó más?
Y un ejemplito más. El conductor del programa le pregunta al entrevistado:
- ¿Un qué ha trabajado hasta ahora?
- En realidad, siempre trabajé en el rubro de los muertos.
- ¿Y qué hace ahora en el cementerio? -En el cementerio, hago mantención preventiva.

Casos

Creemos que, ante este desvarío, sobran nuestras palabras. Sin duda, le ha dado al sustantivo "rubro" una significación personal. El vocablo (del latín rubrus) es, en realidad, un adjetivo que denota "encarnado, rojo". El uso americano lo convirtió en sustan-• tivo masculino con el significado de "título, rótulo", pero no es lo
que quiere decir este buen señor. Nos preocupa la "mantención preventiva". Suponemos que de las bóvedas, porque no lo aclaró. Hoy se prefiere "mantenimiento" o "manutención", pues "mantención" proviene del lenguaje coloquial y está en desuso.
Llegó a nuestras manos y, sobre todo, a nuestros ojos, que todavía no salen del asombro, un prospecto -aparente traducción del inglés al español- en el que se explica minuciosamente cómo usar un pulverizador para inmovilizar a un presunto atacante. Cuando se refiere el preclaro autor del contenido a los efectos que causa la rociada, la rociadura o el rociamiento con el venerado producto, dice:
El ingrediente activo [...] es [...], un componente derivado de aceite y de varias matas de chile rojo, Por su puesto, esta fórmula causa un dolor muy fuerte cuando los ojos, nariz y boca del atacante están rociando, pero el poder como una arma defensiva es la acción involuntaria fisiológica que causa.
El traductor desconoce, sin duda, elementales reglas gramaticales y ortográficas: 1. "componente derivado *de aceite": lo correcto es derivado del aceite, porque el artículo determina el sustantivo, lo distingue; 2."Por su puesto": la locución adverbial correcta es por supuesto; denota "ciertamente". Separada tergiversa el significado del mensaje. Consideramos que aquí carece de relevancia y debería evitarse; 3."esta fórmula causa un dolor muy fuerte": ninguna fórmula causa dolor si nos atenemos a la definición académica: "composición de una mezcla e instrucciones para su elaboración"; el producto definitivo lo causa; 4."¿os ojos, nariz y boca del atacante están rociado ": conviene aquí que cada sustantivo esté determinado por su artículo, para lograr el equilibrio del sintagma nominal (los ojos, la nariz y la boca). Además no es correcta la forma verbal de presente (modo indicativo) "están", usada en lugar de han sido (pretérito perfecto compuesto del modo indicativo), que expresa un pasado próximo. El predicativo "rociado" quiebra las reglas de concordancia: en singular —como aparece en el texto-, no sabemos a quién modifica (¿los ojos rociado?, ¿nariz rociado?, ¿boca rociado?). Sin duda, requiere el género masculino, porque hay un sustantivo masculino y dos femeninos, pero el número plural: rociados; 5."pero el poder como una arma defensiva es la acción involuntaria fisiológica que causa": verdadero anacoluto o inconsecuencia en la construcción de la oración para decir —creemos- sencillamente que, como arma de defensa, su poder reside en los efectos que causa. Si bien podría admitirse "una arma" como el sustantivo comienza con "a" tónica, la Real Academia Española recomienda usar el adjetivo "un ". Desde el punto de vista gramatical, la labor del traductor es muy delicada. Dice Valentín García
Yebra que "el buen traductor es un artista de la palabra escrita". Etimológicamente, artista es la persona "que crea obras de arte' (ars, "destreja, arte"; -ista, "quien hace o ejecuta'). Aunque no siempre lo es, la traducción al español y a otras lenguas debe ser una obra de arte.

Traductor = responsable

Respecto de la lengua española, el traductor tiene que abocarse responsablemente al estudio de la gramática para disponer con idoneidad las palabras en la oración de acuerdo con sus funciones específicas. Escribir no significa arrojar palabras en la página en blanco; hay que pensarlas, combinarlas, unirlas, separarlas y hasta sugerirlas. Por eso, reivindicamos con verdadero entusiasmo la enseñanza de la gramática en los ámbitos de la traducción y no la consideramos una causa perdida. Lejos de ello, proclamamos la imperiosa necesidad de su enseñanza, es decir, de que se reflexione sobre la lengua que hablamos: ¿por qué usamos ese sujeto y no otro? ¿por qué el sintagma verbal precede, a veces, al sujeto? ¿para qué sirven las comas? ¿hay comas respiratorias, antifatiga, voluntarias o reglamentarias? ¿por qué el artículo "el" en lugar del adjetivo "un"? Como bien dice Angela Di Tullio, "se trata de que a través de la gramática se comprenda mejor el significado de una construcción, se reconozca su inserción en el sistema de la lengua y se seleccione y defienda un análisis entre
las varias propuestas alternativas". ¿Qué podemos decir ante una oración como ésta?: "Shakira usa una doble para fugar con Antonito".
Desde el punto de vista gramatical, la oración es correcta; sigue un orden regular; tiene un sujeto simple (Shakira) y un predicativo verbal cuyo núcleo es usa; el verbo posee dos modificadores: un objeto directo (una doble) y una circunstancia de fin (para fugar con Antonito). Dentro de esta circunstancia, hay un subordinante preposicional (para) y un término (fugar con Antonito); el núcleo del término es el infinitivo fugar; como éste tiene los mismos modificadores del verbo conjugado, con Antonito es circunstancia de compañía. Después de este análisis -repetimos-, podemos decir que, desde el punto de vista sintáctico, la oración es correcta. Pero la normativa del español pone sus objeciones y nos pregunta: ¿por qué usa?, ¿por qué fugar? Los vocablos no pueden emplearse alegremente. Si nos adentramos en el significado del verbo usar—diccionario mediante-, aprenderemos que denota "hacer servir una cosa para algo" y referido a una persona, "disfrutar algo", "ejecutaro practicar algo habitualmente o por costumbre", "llevar una prenda de vestir, un adorno personal o tener por costumbre ponerse algo", "tener costumbre". Ninguna de estas acepciones se adecúa al sintagma nominal una doble. En la oración que analizamos, usar tiene un sentido peyorativo, connota' más de lo que denota: la cantante se vale de alguien semejante a ella para lograr sus fines. En la Argentina, también son comunes las expresiones "me siento usado", "me usa siempre", "no dejes que te usen", "te ha usado", "¡no me uses más!", provenientes de los conceptos hombre objeto, mujer objeto, que generan, sin duda, esta nueva acepción de usar. Quizá, el verbo correcto para acompañar ese sintagma hubiera sido "contrata una doble". Respecto de fugar, ya es verbo anticuado de acuerdo con el registro académico. Así escrito, como verbo transitivo, significaba "poner en fuga o huida". La oración dice para fugar con Antonito, es decir, "para poner en fuga con Antonito"; el anticuado verbo transitivo no sólo cambia el significado del mensaje, sino también está mal empleado —error sobre error-, porque si es transitivo, debe estar modificado por un objeto directo; entonces, lo correcto hubiera sido "para fugar a Antonito", "para fugarlo", "para ponerlo en fuga". Nada más lejano de los intereses de Shakira. Hoy sólo se emplea como pronominal, fugarse, y denota "escaparse, huir". El periodista o el traductor- si lo hubo- debieron escribir simplemente Shakira contrata una doble para fugarse con Antonito.
No debemos temer, pues, que se produzca una fragmentación idiomática por las distintas características lingüísticas de cada pueblo hispanoamericano, o porque cada dialecto culto hispánico (dialecto chileno, rioplatense, colombiano, peruano, boliviano, venezolano, etcétera) posea una norma ejemplar; en realidad, lo que debemos temer es que nuestra indiferencia promueva la descomposición mor-fosintáctica y léxico- semántica de la lengua por la inmensa distancia que existe entre la ruptura de esa norma ejemplar -nos sobra el tiempo para cometer los más originales disparates- y la aspiración al perfeccionamiento lingüístico. Mientras no seamos conscientes de la existencia de una cultura idiomática, esa futura falta de unidad, que tantos conjeturan, se producirá por la distorsión de las relaciones sistemáticas que se establecen entre las palabras. ¿Entonces deberemos hablar de una sintaxis argentina, chilena, uruguaya, boliviana, peruana, mexicana, colombiana, ecuatoriana, venezolana, cubana, guatemalteca, hondurena, puertorriqueña, salvado-
reña? El propósito de enmendar esos desequilibrios asegurará la cohesión del idioma. Éste evoluciona por nuestra voluntad y también, por nuestra voluntad, involuciona, retrocede. Hablamos mucho y mal y escribimos peor. Ya no se construyen oraciones, sino retazos de ellas. Y cuando alguien se anima a escribirlas, se enreda en su propia sintaxis rudimentaria, no puede salir de la oscuridad de su laberinto verbal y hasta cree, con alivio, que ha obrado con bastante solvencia cuando, en realidad, expresa un discurso deshilvanado, como si las palabras perdieran hilachas por el uso.

Laberintos verbales.

Muestra de ello es esta traducción del portugués al que sólo es un simulacro de español:
Para aprovecharse de todos los caracteres y beneficios de esta única TV debe leer este manual cuidadosamente y instalarlo en lugar seguro para referencia futura.
Felicidades de comprar nuestra TV. Ud, ha seleccionado una alta-qualidad.
Recomendamos que Ud. guarde los materiales de embalaje y caja en un estuche que Ud. necesita para embarcar o alma-cenarTV.
Cuando Ud. use un antena en casa, puede estar necesitando buscar unas más mejor sitios posibles para recepción. Éste TV puede ver en cualquier distancia que desea.
Releamos la primera oración: Vara aprovecharse de todos los caracteres y beneficios de esta única TV debe leer este manual cuidadosamente y instalarlo un lugar seguro para referencia futura.
Leer ese manual "cuidadosamente" es un peligro porque daña nuestra supuesta integridad lingüística. Más aún si reparamos en la etimología del adverbio "cuidadosamente", pues el adjetivo "cuidadosa" denota "atenta, vigilante" y deriva del sustantivo cuidado (del latín cogitatus) que significa "pensamiento'''y el elemento compositivo -mente- denota en latín "inteligencia, propósito"; por lo tanto, leer "cuidadosamente" es hacerlo con atenta inteligencia. Después de padecer este texto, advertimos que representa el caos (del griego, "abertura'*), "estado amorfo e indefinido que se supone anterior a la ordenación del cosmos", palabra que en griego denota "conveniencia, decencia, disciplina, buen orden, organización "; además de "la reunión de los hombres, las cosas terrestres". Sin duda, la que hemos leído no es una traducción decente si nos atenemos a la tercera acepción de esta voz: "adornado, aunque sin lujo, con limpie^ay aseo ".
El caos.
Penetramos en el caos. Comencemos por el verbo: "aprovecharse", en su forma pronominal, denota "adelantar en virtud, estudios, artes, etc." (se aprovecha de sus conocimientos de inglés), o bien, "sacarprovecho de algo o de alguien, generalmente con astucia o abuso " (se aprovechará de su cargo en la empresa para ganar más dinero fuera de la empresa). Su uso no corresponde adecuadamente a estas instrucciones. Desconocemos el esdrojulismo espurio de "caracteres'''por caracteres. Tachamos de inelegante (no de incorrecta) la sigla "TV", que reemplaza a televisor o a televisión. Reclama-
mos una coma después de la extensa circunstancia de fin con que comienza la oración, pues ésta presenta un orden envolvente y no, lógico o regular. Abominamos de la "y" que precede a "instalarlo", pues crea una cacofonía inútil, fácilmente subsanada con la conjunción copulativa "e". Advertimos de la ausencia de la preposición "en" que el verbo "instalar"'ya contiene y, por ende, indica: "... e instalarlo en un lugar seguro...". Reconocemos que, en la actualidad, el verbo "instalar" se usa con otros complementos (instalar una computadora/un televisor/ un teléfono/una cocina/conductos de agua/ aparatos para dar luz, etc.), no, precisamente, con un manual, pero la segunda acepción académica corrobora que no está mal empleado cuando dice: "poner o colocar en el lugar debido a alguien o algo". De cualquier modo -repetimos-, es infrecuente decir: Instalen a la abuela en la sala.
La segunda oración -Felicidades de comprar nuestra TV- no nos libera del espanto. Sólo le faltan los signos de exclamación como marco. Lo correcto es: "To felicitamos por haber comprado nuestro modelo de televisor o de televisión" pues si pueden leerse las instrucciones, que comúnmente están dentro de la caja, el aparato ya ha sido adquirido.
Luego, la tercera oración: Ud, ha seleccionado una alta-üuahdad'. un "usted" abreviado, pero sin punto -por lo tanto, Ud- y seguido de una coma que agrede la norma que
dice que no debemos usarla entre sujeto y predicado cualquiera sea la extensión del sujeto. Indudablemente, no se selecciona una alta cualidad -y menos con esa "q" de reminiscencia latina (qua-litas)-, sino un aparato de alta calidad o de cualidades indiscutibles, es decir, de características que lo distinguen de los demás.
La cuarta oración -Recomendamos que Ud. guarde los materiales de embalaje y caja en un estuche que Ud. necesita para embarcar o almacenar TV- alude indirectamente a los poderes mágicos del usuario, pues es imposible guardar en "un estuche" o caja pequeña los materiales de embalaje y la caja que protegía el televisor. Y más absurdo aún, necesitar ese estuche para embarcar o almacenar el televisor. Este contenido inhabilita la forma verbal "recomendamos" con que comienza la oración, ya que significa "aconsejar algo a alguien para bien suyo". Como el diccionario es hoy sólo un objeto culto de adorno, usamos las palabras al voleo, sin criterio alguno, con la convicción de que escribimos bien, de que "dominamos" nuestra lengua y de que para qué preocuparnos si todo vale en estos tiempos. No se cumple aquí el dicho del comediógrafo latino Tito Mac-cio Plauto (h. 251-184 a. C): "Aconsejar es casi ayudar". De acuerdo con el ejemplo citado, rescatamos el adverbio "casi" y le agregamos un categórico "nada ".
En la quinta oración -Cuando Ud. use un antena en casa, puede estar necesitando buscar unas más mejor sitios posibles para recepción-, el traductor de estas instrucciones olvidó el género femenino de la palabra "antena"; después ensayó una suerte de sintaxis cubista, esotérica, retaceada, que excede los límites de nuestra comprensión y remeda el más depurado estilo lingüístico de los indios: "puede estar necesitando buscar", "unas más mejor sitios posibles" (observamos otra vez un cambio de género, ahora en el sustantivo "sitio": "unas. ..sitios"; un desajuste en el número: ".. .mejor sitios... "y el uso incorrecto del adverbio "más" junto a "mejor", adjetivo comparativo de "bueno"). Quizá, quiso decir esto: Cuando usted instale una antena en su casa, busque el mejor sitio/un sitio adecuado para lograr la buena recepción de la imagen, pero lamentablemente, no lo dijo.
En la sexta oración -Este TV puede ver en cualquier distancia que desea-, la exageración alcanza su climax: Este TV puede ver, y el adjetivo demostrativo luce una tilde estentórea y atrevidamente errónea como para cuantificar el significado: "estey no otro puede ver". La preposición "en " ocupa un lugar que no le corresponde: "puede ver a cualquier distancia",no, "en cualquier
distancia". La mala traducción crea, pues, otro equívoco. La oración correcta es: Con este aparato usted i vera cualquier distancia.

"Hablar bien..."

"Hablar bien, que camino se ahorra", dice el refrán español. Pero hay otros ejemplitos que no ahorran ningún camino:
El policía atrapó al perro después de morder al niño.
Entonces la maestra desenfundó el delantal y le propinó al ladrón una buena paliza.
Un día oyó un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano.
Hay varias esquinas que sufren el mismo tema.
Ea variación no pudo ser encontrada una explicación.
Se observan situaciones de billetes falsos.
Ea sociedad adelantó a sus accionistas, en forma anticipada, dividendos provisorios.
Guardó en el cajón los talonarios terminados de recibos totalmente utilizados.
El segundo gran área de trabajo estará a cargo del personal jerárquico de basta experiencia a nivel mundial, local, regional e internacional.
De acuerdo con el cronograma de tiempos, necesitamos traducirla siguiente nota que se adjunta a la brevedad.
Da la impresión de que esta sintaxis precaria, sinuosa, quebrada responde a un pensamiento que llega sin vigor a la superficie y no sabe cómo encauzarse.

Pensar y escribir
¿Así se piensa? ¿Se piensa cuando se escribe? ¿Se
abe que expresar mediante palabras es un modo de
traducir una verdad muy íntima que al escribir nos
¡traducimos? Decía don Miguel de Unamuno que
"la lengua no es la envoltura del pensamiento, sino el pensamiento mismo". Y Álex Grijelmo, en su "Defensa apagada del idioma español", agrega: " Una sociedad que no ítribe correctamente, que no habla con orden, que no ama su lengua, se convierte en una sociedad que piensa poco y que termina sintiéndose inferior". ¿Qué reglas gramaticales se han usado para escribir a saltos esas falsas oraciones que leímos? ¿Se sabe que la Gramática Española resuelve estos problemas de indigencia lingüística? ¿Se sabe que mediante el buen uso de la Gramática también se aprende a gozar de todas la posibilidades que tiene la lengua, porque aprendemos a razonarla? Ese razonamiento nos permitirá decir mucho más y expresar argumentos más sólidos. La Gramática no momifica la lengua como algunos pregonan despectivamente por desconocimiento, pues "momificar" es convertir en momia un cadáver y el español no está muerto. ¿Cómo puede sacarse lo que vive, porque le sobra sangre para difundirse por los distintos países con legítima vocación de universalidad? Decía con acierto la recordada doctora Ofelia Kovacci: "La gramática es la estructura de nuestro saber idiomático, es la fonología: "los sonidos de la lengua". La morfología -la forma de las palabras-, la sintaxis, nos permite enhebrar la palabras en nuestra habla, la semántica que les da significado". Pero no hay brillante futuro para nuestra lengua, porque tenga más de cuatrocientos millones de hablantes: la cantidad no asegura la calidad. Jorge Luis Borges nos dice con acierto que "todo lenguaje es de índole sucesiva". Esa exposición al tiempo lo renueva constantemente y lo enriquece. No obstante, renovarlo no significa erosionarlo, rein-
ventar su morfología, descomponer su sintaxis y confundir su semántica. Y usarlo con esmero no denota ser purista ni gramático cavernario. Si lo desgastamos, lo empequeñecemos y hasta lo mutilamos. El auxilio de la Gramática en el acto de la escritura permite evitar accidentes, limpiar la hojarasca que oculta el verdadero mensaje. ¿Poseen la misma significación oraciones como "Escribirá la carta en media hora" y "Escribirá la carta dentro de media hora"? Sin duda, no, y, a pesar de eso, "en"y "dentro de" se. usan, en estos casos, indistintamente. La primera denota que la persona tardará media hora en escribir la carta; la segunda, que la escribirá después de media hora, es decir una vez transcurrido ese tiempo.
Las normas gráficas, morfosin-tácticas y léxico-semánticas deben funcionar en coincidencia con el acto de escribir. Mientras se escribe, debe comprobarse mentalmente la validez de las estructuras sintácticas y el cumplimiento de las normas orientadoras y debe consultarse el Diccionario académico para no deformar los vocablos. Cuando no se obra de esta manera, puede haber equívocos, como el que se produjo cuando un señor llegó a un velorio y le dijo a la viuda:
-Señora, lo siento.
Y ella distraída, respondió:
-¡No!¡No! Déjelo acostado así como está. . .
Fragmentar es reducir a fragmentos, y esa acción es la que llevan a cabo, como un deporte,
los que no titubean en fracturar cada una de las oraciones que dicen hasta dejarlas cojas y patituertas por la sintaxis y por el significado:
Esto puede evitar el prejuicio posible desde la pérdida de batería.
Los porteros, entre los dos, cobran mil pesos cada uno.
De acuerdo con lo anticipado previamente, enviaremos el paquete a esa empresa.
Los asegurados cuentan con total tranquilidad en caso de muerte accidental.
Nos consultó acerca del costo de vida como una forma de saber cuánto le costará vivir.
Se habló de incapacidad por muerte.
Antiguo espacio de recreación y balneario, desde hace 20 años la costa que colinda con el Pejerrey Club de Pescadores de Quilmes tiene expresamente prohibido bañarse en sus aguas. [...]. Los lugareños, [...], nadan con las pequeñas olas en el verano. A menudo en la ribera de Quilmes, yacen peces muertos sobre las playas y, salvo algunos lirios desfallecientes, no crecen otras especies. [...]. La performance se transformó en una escena surrealista: decenas de sombrillas, reposeras, lonas de playa, termos y mates. [...]. Un balneario que contaba con todo menos el principal invitado, lagente.
¿Puede traducir al castellano estos documentos al italiano?
Veremos los resultados en los primeros doce meses de 2003, porque, por ahora, la situación continúa en la misma situación.
¿Qué tan erudito es ese investigador?
A Pablo se le calló la mochila en el patio del colegio. (Si esa mochila hablara. ..).
Buscamos gente con actitud de servicio, para brindar a nuestros clientes, junto con nuestros combustibles y lubricantes, la mejor atención.
Se pagó por el cuadro doscientos mil pesos.
Faltan ordenar algunos documentos.

"Palabras, palabras..."


La mejor manera de desvirtuar las palabras es repetirlas hasta el cansancio. Esto ocurre muy a menudo con los verbos "hacer" y "tener", el adverbio de afirmación "si", el adjetivo "obvio''y ese "es como que" que no nos deja decir la verdad, pues es como que no me cree, atenúa la terrible decepción: no me cree.
Sin duda, hay textos que nacen con vocación de rompecabezas. Por supuesto, los damnificados somos los que los padecemos y, a veces, no logramos encajar la pieza que nos falta, porque nunca existió. El juego vino fallado; el hombre no tiene tiempo para las palabras y las maltrata, porque vive de ellas intensamente, pero no se da cuenta o prefiere no darse cuenta. A veces, se lo advertimos, pero la respuesta es tajante: lo escrito, escrito está. Con este acto de soberbia, esas personas parecen sentirse defraudadas por la cultura y a ella oponen su desidia y hasta su malhumor. Cuando una persona
admite anárquicamente la validez de la incorrección o ni siquiera tiene conocimiento de ella, o no le importa porque está para otra cosa en esta vida, ha dejado de amarse y se convierte a sí misma, por su voluntad, en un objeto que sólo sirve para producir poco de nada. Cómplice del error o ignorante de éste, se repliega, se encierra poderosa en sus adentros, prisionera de la ansiedad y víctima de un malentendido individualismo; no se abre a la realidad de la cultura, no quiere razonar ni comprometerse con la sociedad a la que pertenece. Prefiere no saber a confesar que no sabe y usa la inteligencia para ocultar su ignorancia; transgrede las mínimas reglas de respeto hacia los demás, sepulta valores irrenunciables y esgrime, a todas horas, un fácil "no me interesa" con lo que sella todas sus acciones, porque ignora lo que quiere, pero hará lo que sea para conseguirlo. Se siente, pues, posmoderna, a la altura de los tiempos. Hay ejemplos contundentes:
Carta enviada por la administradora de un edifico a una consorcista:
Graciela:
Tu trabajo en medianera ya fue pagado el anticipo antes de la firma del contrato.
lamento desestimes nuestra gestión, pero para la empresa que concurre el edificio son los tiempos, pero la encomienda es anterior al problema del patio.
Como sé que no creerás,.con solo
mirar la fecha de facturación te
convencerás.
Te ruego no pongas en tela de juicio
nuestra gestión
Cordialmente, Margarita

Incoherencia gramatical

Este texto es un ejemplo acabado de incoherencia gramatical. En la primera oración, la autora distorsiona el orden de las palabras y, por ende, el de las funciones de los sintagmas correspondientes. Quizá, Graciela lo haya comprendido, porque estaba involucrada en el problema, pero, así escrito, revela carencia de cultura lingüística. ¿Qué significa "Tu trabajo en medianera"? El adjetivo posesivo "Tu" denota posesión, pero suponemos que ella no ha hecho el trabajo; es sólo una consorcista que padece inconvenientes en la pared que comparte con su vecino. La denominación "medianera" es muy argentina. El vocablo usado en España es "medianería". De acuerdo con esa redacción, el sujeto parece ser 'Tu trabajo en medianera", pero, luego, aparece "el anticipo" y se derrumba ese primer análisis. Ante este texto, un extranjero que no conoce bien el uso de las preposiciones en español hasta puede creer que le pagaron a Graciela por su trabajo de "medianera", es decir, por mediar o interceder para que otra persona consiga algo, o para un Los mensajes electrónicos son ejemplos acabados de que a algunas personas no les importa en qué hablan o cómo escriben: Te agradezco a verme contestado mi e-mail.
La lengua española no se fragmentará en dialectos salvajes, disolutos. Sus bases son fuertes, porque son verdaderas y la verdad es la buena tierra que alumbra la buena siembra. Pero esa tierra necesita de nuestra constancia; debemos trabajarla, observarla, cuidarla; cada uno, desde su amor entrañable, ese que es sólido, porque desciende de la admiración. Y amar la lengua que nos pertenece es agradecerla desde nuestras raíces, porque ese verbo "amar" — según se cree- proviene de la palabra infantil amma que significa "madre". Tendríamos que repetirnos que la queremos no sólo por lo que es, sino por lo que somos cuando la hablamos y cuando la escuchamos. Bien decía el escritor español Jacinto Benavente que "al amor no se lo conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece". Y como nada es pequeño en el amor, debemos ofrecer mucho y eso significa no renunciar un solo día a un
mejor uso de las formas del idioma, no menospreciarlo con nuestro descuido. Las palabras son la expresión del alma. Escribe el filósofo francés Jean Guitton que "es saludable obligarse de cuando en cuando a la perfección, Lo excelente, ha dicho Henri Rim-baud, cuesta menos que lo mediocre". La búsqueda de excelencia nos habla de un acercamiento a la belleza de la expresión como sinónimo de mesura, equilibrio, precisión, serenidad y armonía. La lengua española no pierde su integridad profunda por el maltrato que recibe de sus hablantes — "Aunque le arranques los pétalos, no quitarás su belleza a la flor", decía Rabindranath Tagore-; son éstos los que se manifiestan lamentablemente desintegrados, fragmentados, a través de sus escritos o de sus diálogos. No pueden demostrar la belleza del idioma, porque no tienen un proyecto ético de vida. Ahora podremos responder, entonces, la pregunta de los comienzos: hablar y escribir en español significa deslumhrar la ética con la estética de las palabras. En eso reside su integridad y su proyección universal. ■


 

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