Santiago del Estero, 1º mitad del siglo XX

Documentales de época comentados por Leonardo Gigli.
Con Dirección General de Cultura de la Provincia y Teatro "25 de Mayo", destinado a estudiantes santiagueños.

Programa Leer en Familia

Se desarrolla en escuelas rurales cercanas a la capital santiagueña. Tiene por objetivo promover la lectura con pie en el trípode familia-alumno-escuela. Con la Agrupación de Jubilados Docentes 11 de Setiembre.

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Página Joven

 

Un Año nuevo diferente.

 

Habituados a la celebración instituida en el mundo occidental por el calendario católico, ignoramos a veces la existencia de otras propuestas para reglamentar el tiempo. El año nuevo chino, hebreo o azteca son expresiones legendarias de civilizaciones antiguas que se reiteran con particulares formas. No tan conocida, en cambio, es una tradición en la América del Sud andina, que fija el 20 de junio como punto de partida de la renovación anual aborigen. Esta es su modalidad
La fiesta por el sol comienza la noche del 20 de junio en torno al reloj solar que marca físicamente la ubicación exacta del Trópico de Capricornio.
Con las últimas luces del día se prenden cuatro fogatas situadas cada una en un punto cardinal. Estas son mantenidas durante toda la noche. A las 24 horas se produce el año nuevo solar. Los presentes festejan este hecho trascendental con cantos, danzas, y brindis colectivos, donde también se abre la boca a la Pachamama.
Se efectúan las ofrendas correspondientes que consisten en dar a la tierra de comer las comidas tradicionales como mote, mazorca de maíz hervida ( Tijtinchas), carne de cordero, frutas, bebidas, en especial la chicha, vino, cerveza. Se encienden cigarrillos, la coca y el incienso no deben faltar como los sahumerios que son parte de los elementos mágicos que se utilizan para este ritual.
Por la mañana se espera con ansiedad la salida del Tata Inti. Con los primeros rayos se iluminan los espacios y se renueva la alegría, salud ¡ se dice y se comienza de nuevo. El Yatiri o sacerdote con todo respeto, devoción y fe, inicia sus rogativas extendiendo sus manos al cielo con cuatro hojas de coca en ofrenda a los cuatro puntos cardinales.. Se renuevan las ofrendas a la Pachamama y se colocan siete piedras de distintos colores que representan a los siete pecados capitales. Se canta, hay música y todo es una fiesta de la Americaneidad; todo este ritual es presidido por las banderas de nuestro país (Bolivia) y la del Tahuantisuyo, llamada Wiphala que contiene los colores del arco iris.
A la hora del paso del sol por el cénit, que varía cada año generalmente después del mediodía, se saluda al Astro Rey, ya que se dirige al hemisferio Norte a llevar su luz y calor a esa región del planeta para regresar el 21 de diciembre para el Capajraini (la fiesta de la abundancia).
El fenómeno astronómico que se produce desde el 21 de junio
con la ceremonia sagrada "Intiq raymin" a la salida del sol, el día 22 con una ceremonia al punto cénit del Padre Sol "Inti Tayta", el día 23 con una ceremonia al poniente hasta el día 24, "Musug Wata". Componen el Año Nuevo Andino. Este marca el final de un año de rotación de trece meses de veintiocho días (calendario luni-solar) y el inicio a partir del día 24 de una nueva rotación. Esto es el solsticio de invierno en ei hemisferio Sur y de verano en el hemisferio Norte. La noche del 20 de junio de cada año, las comunidades se reúnen en todos los lugares sagrados "Wak'akuna": Cusco, Saqsaywaman, Ollaytan-tambo, Puno, Isla del Sol, Lago Titicaca, Tiwanaku, Uru uru, Potosí, Humahuaca, Pucará, Tilcara, Uspallata, etc.,para realizar el "Intiq raymin", ceremonias donde el Hombre-Mujer ("Qhari-Warmi") se relaciona con el cosmos y la naturaleza. El calendario andino es un sistema de división del Tiempo, un calibrador de ciclos galácticos y biológicos que sintoniza los sistemas planetarios. El Tiempo es cíclico, así supieron calcular de manera más exacta, ligados indisolublemente con la naturaleza y la espiritualidad, nuestros abuelos, que nos dejaron
esta valiosa herencia cultural.
Esta creencia no es ni una religión ni una secta. La espiritualidad andina es la cuversiuau en la unidad y la unidad en la diversidad. Son distintos grupos, naciones, diferentes colores. Pero constituyen un solo emblema: Wiphala. Todas sus medidas son iguales, no hay superior ni inferior, nadie es más, ni es menos. Todos somos uno, no existen las razas, solo una: la humana. ■
FUEGO INDIO

 

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