Santiago del Estero, 1º mitad del siglo XX

Documentales de época comentados por Leonardo Gigli.
Con Dirección General de Cultura de la Provincia y Teatro "25 de Mayo", destinado a estudiantes santiagueños.

Programa Leer en Familia

Se desarrolla en escuelas rurales cercanas a la capital santiagueña. Tiene por objetivo promover la lectura con pie en el trípode familia-alumno-escuela. Con la Agrupación de Jubilados Docentes 11 de Setiembre.

Escríbanos
Escríbanos!

Por Mónica M. Cantoni

 

El proceso de conformación  del pueblo de Tintina y su vinculación con el desarrollo de los obrajes forestales

 

  Introducción y presentación del problema

Esta investigación aborda el problema general de la construcción social del espacio en una zona de explotación forestal en Santiago del Estero a principios del siglo XX.  Se lo abordará a partir de un estudio de caso: el proceso de transformación de Tintina -localidad ubicada a 200 kilómetros al noreste de la ciudad capital- de obraje forestal a pueblo con autonomía municipal entre los años 1902 y 1920, un período que coincide con el surgimiento de un nuevo tipo de estructura productiva forestal en la provincia, basado en el desarrollo de la gran explotación -el obraje- orientado al mercado exterior y apoyado en la contratación masiva de mano de obra.
Entonces,  analizar el proceso por el cual se produce un nucleamiento inicial de población en torno al obraje y a la estación del ferrocarril  y cómo, luego que el obraje se retira, ese asentamiento inicial da lugar a la conformación de un pueblo. En esta trama se entretejen la relación de la población de la zona con las condiciones políticas y económicas de ese momento histórico particular, las estrategias empleadas por los propietarios de tierras para controlar ese territorio, las razones y los mecanismos implementados tanto por ellos como por el Estado provincial.
Se toma como punto de partida el año 1902 cuando el Sindicato de Capitalistas para la adquisición de tierras en Santiago del Estero, que se constituyó en Amberes (ciudad belga) en el año 1900, compra en la ciudad de Buenos Aires 500 leguas de tierras ubicadas en nuestra provincia. Inmediatamente después, los propietarios que formaban parte del sindicato sortearon las porciones de campos de la región forestal para llevar a la práctica en ellos su diseño de política económica extractiva y la construcción del ferrocarril que les serviría para tal fin. El punto de corte de esta investigación se plantea alrededor del año 1920, cuando se produce un marcado descenso de la actividad forestal y el pueblo ya está conformado como tal.    
Por lo tanto, analizar el proceso de conformación del pueblo de Tintina en vinculación con el desarrollo de los obrajes forestales, en el marco del proceso de apropiación y control del territorio del Chaco santiagueño por parte del Estado provincial y su explotación por parte de capitalistas privados, será el objetivo principal. A partir del mismo se desprenden los siguientes objetivos: analizar el proceso de subdivisión de la tierra y posterior organización del sistema productivo, examinar el proceso de  la creación de instituciones de gobierno comunal, de coacción (policía), administrativas (registro civil), judicial (juez de paz) y educativas locales,  identificar el origen de los actores sociales involucrados en este proceso distinguiendo entre  inmigrantes y  migrantes, reconocer las estrategias adoptadas por el Estado que influirán en el control de ese territorio, las razones y mecanismos implementados para ello y la relación existente con las empresas madereras de la zona.

 

 Marco referencial

El escenario de inicios del siglo XX, muestra una provincia de Santiago del Estero que, desde su perspectiva fitogeográfica, se destaca por los ubérrimos recursos forestales, base natural que proporcionó el soporte de una actividad más extractiva que productiva pero que -a pesar de provocar la devastación de miles de quebrachos y a pesar de la evasión fiscal de los dueños de los obrajes- significó para la provincia el ingreso de los más altos dividendos en concepto de rentas, ya que la política estatal era vender tierras fiscales a precios irrisorios para pagar deudas.
De esta manera el paisaje social se modificó con la presencia del obraje, dando lugar a la aparición de distintos actores vinculados a tal actividad: obrajeros, contratistas, peones, hacheros, carreros, capataces, cargadores, que forjaron una nueva fisonomía en el escenario santiagueño y cuya dinámica económica de las áreas de explotación forestal funcionó de acuerdo con los rendimientos y con el criterio de implantación de enclave: orientada hacia afuera por la importancia de las grandes ciudades-puertos (Canevari,1994).
Contribuyó a incentivar la explotación forestal a principios de siglo, la incorporación al patrimonio de esta provincia de ricas zonas boscosas del norte santiagueño en el año 1902, al trazarse con modificaciones los límites de Santiago del Estero con el Chaco.
La ecuación presentada por Dargoltz (1986:67): “latifundio - ferrocarril - explotación forestal” sintetiza la explicación de este fenómeno. Cuando la actividad maderera disminuía, el obraje se establecía en otro lugar más conveniente y los propietarios loteaban y vendían las tierras.
Se ha dicho que el punto de inicio del presente estudio de caso es el año 1902, ya que en ese año, por mediación del Dr. Julio Hasse, se formó en Buenos Aires el “Sindicato de Capitalistas para la adquisición de tierras en Santiago del Estero”, integrado entre otros L. Zuberbhuller, R. Santamarina, A. Villate, S. Lloveras, que compraron al Banco de la Provincia de Santiago del Estero 500 leguas de tierras, ubicadas hoy en los departamentos Copo, Moreno, Taboada y Figueroa. Las tierras correspondientes a Tintina fueron medidas y divididas por el agrimensor Ernesto Gerber en los años 1898 y 1899 (Dargoltz, 1986).
También fueron integrantes del mencionado sindicato José Conen -al que J. Sábato menciona como uno de las figuras del sector dominante dentro de la esfera nacional- y Ernesto Hirdiberg, a quienes en el sorteo de las 500 leguas realizado en Buenos Aires les correspondió el lote dentro del cual nació tiempo después el pueblo de Tintina. Desde Añatuya, se inició en el año 1903 la construcción del llamado “ramal industrial”, el cual internándose 200 kilómetros llegaría al año siguiente a lo que hoy es Tintina.

Poco tiempo después los capitalistas pusieron en práctica el proyecto de la época para acrecentar el valor de estas tierras e iniciar la construcción del ferrocarril. A tal fin se conformó en Amberes la Compañía Belga-Argentina de FF.CC., cuyo presidente Ernesto Tornsquinst recibió 217 leguas (Dargoltz, 1986) en venta simbólica para construir el llamado “ramal industrial”, que partiendo de Añatuya en el año 1903,  recorrió 200 kilómetros norte adentro y llegó al año siguiente a lo que hoy es Tintina.
Luego de la construcción del ferrocarril, en el año 1906 se “formó bajo la presidencia de E. Tornsquist, un sindicato para la elaboración de madera y tanino, llamado Quebrachales Tintina” (Dargoltz, 1986). A esto le siguió un incremento de la actividad forestal y el inicio de un intenso tráfico comercial. Al duplicarse el valor de la madera del quebracho y revalorizarse los terrenos en los que el bosque fue arrasado, los delegados de dicha compañía efectuaron un trazado de pueblo en el llamado kilómetro 200 del “ramal industrial”, lugar de nacimiento del pueblo del mismo nombre de esta compañía maderera, e iniciaron la venta de lotes. Paralelamente al proceso de subdivisión de la tierra se crearon las instituciones de gobierno comunal, de coacción, administrativas y educativas. En 1914, con cerca de 700 habitantes (de los cuales un 10 por ciento eran inmigrantes), Tintina fue declarada capital del Departamento Moreno (Fernández, 1916).
Como permite observar en los párrafos precedentes las investigaciones  realizadas a nivel provincial por Dargoltz son un referente obligado para iluminar los inicios de modificación del espacio a trabajar, sin por ello dejar de tener en cuenta a otros autores que en la literatura local abordan la temática como Tenti (1990,2000), Alen Lascano (1992) y Di Llulo (1946).
Ahora bien, hemos puesto con el recorrido hasta aquí ofrecido mayor énfasis en entender el funcionamiento económico de la zona, sin embargo falta establecer el juego de relaciones existentes. El espacio analizado ingresa en esta trama luego de la expropiación y desafectación de sus recursos naturales, a lo cual “le sigue la conformación de un marco político e institucional que asegurase el desenvolvimiento de la nueva organización social ahora vinculada a las formas capitalistas de producción” (Bandieri: 1995, 85).
A nivel nacional, complementan el análisis para observar el juego de relaciones económicas y políticas de poder, las investigaciones llevadas a cabo por Falcón y Monserrat (2000), quienes investigan el caso de La Forestal en el norte santafesino que -al igual que en el caso del Chaco santiagueño-  “la organización del trabajo en el monte operó en un sistema asentado en la figura de los contratistas, responsables de la explotación de una zona.” (Falcón y Monserrat, 2000: 251). Este estudio también permite entender cómo estos lugares inicialmente se conforman como núcleos abastecedores de los obrajes y -una vez retirado el obraje- se diagrama un diseño de pueblo que -por más rudimentario que fuera- las alejaba del mundo del obraje.
Otro estudio que trata acerca del funcionamiento de La Forestal es el del santafesino Gori (1974), que si bien fue realizado con menor rigor científico, puede ser puesto en discusión con los estudios de Dargoltz, Falcón y Monserrat.
En el caso de La Forestal, Falcón y Monserrat subrayan que “el régimen comunal era desempeñado por los representantes de la empresa que asumían las atribuciones de lo público desde la esfera privada” (Falcón y Monserrat, 2000: 254). Desde esta perspectiva, podemos decir que son las relaciones sociales de poder las que organizan el espacio.
Aquí interesa observar nuevamente a Cortés Conde ya que permite comprender que la transferencia de tierras del dominio público al privado y la construcción de una red de transporte hicieron posible la explotación económica de esas tierras, es decir la colocación de sus productos en el mercado.  Como resultado de este proceso, “esta gran masa que entró al dominio privado formó un mercado de tierras que antes no existía” (Cortés Conde, 1979:152).
Cortés Conde también nos permite percibir el juego entre los aspectos políticos  y económicos que intervinieron en la conformación de este mercado.
En el caso de las tierras dedicadas a la explotación forestal, un rasgo específico es que los propietarios de esas tierras son ausentistas, viven en Buenos Aires y están vinculados a las esferas gubernamentales. Una vez explotadas, se inicia un proceso masivo de ventas de parcelas, a la vez que se traslada el obraje cerca de los sitios de embarques de productos forestales. El lugar ocupado por la estación de trenes se convierte en un núcleo de abastecimiento y de carga de productos forestales, se dinamiza comercialmente, aumenta su población, aumenta consecuentemente el consumo de productos y el Estado interviene regulando las relaciones sociales sin dejar de lado la perspectiva de intereses del sector dominante.
Más allá del impulso del Estado y de los intereses de capitalistas privados que se pone de relieve en todos estos estudios, también puede percibirse la presencia de otros factores que intervinieron, ya que al no existir una política planificada de poblamiento, cabe interrogarse por la existencia de una ocupación espontánea del espacio tintinense.
De todo lo expuesto se desprende que los trabajos más completos sobre los procesos económicos y políticos del espacio y período seleccionados, pertenecen a investigaciones generales sobre el estado y la economía nacional, o bien son trabajos de alcance regional centrados en la economía chaco-santiagueña. Es decir, no contamos con estudios de caso centrados en la localidad seleccionada para este proyecto ni para otras localidades de la misma región.
Es así entonces que la consulta de Santos (1996 a, 1996 b), Bandieri (1995) y Canevari (1994) ofrecen el sustento teórico para articular las diferentes variables seleccionadas en este proyecto. Estas obras nos proporcionan conceptos claves que nos permitirán identificar y analizar los elementos que intervienen en la conformación de un espacio social concreto.
Un concepto clave es el de espacio social. En esta investigación tomaremos la definición que propone Milton Santos (1996 a, 1996 b), caracterizado por sus enfoques regionales quien considera espacio “como el conjunto indisociable del que participan, por un lado, cierta disposición de objetos geográficos, objetos naturales y objetos sociales, y por otro, la vida que los llena y anima, la sociedad en movimiento.” (Santos, 1996 a: 28). En el cual cada punto de espacio adquiere importancia, que se desprende de sus propias virtualidades, naturales o sociales, preexistentes o adquiridas según intervenciones selectivas. De esta manera, el objeto de estudio no es la conformación de cualquier espacio, es el que la sociedad construye y crea, modifica y transforma, es un espacio producido socialmente.
 La búsqueda de la explicación de las transformaciones “supone la comprensión de variables y las mismas son interdependientes, unas son causa y/o consecuencia de otras, y por lo tanto no tienen valor real si no se analizan en conjunto” (Santos, 1996 a: 29). Esta perspectiva de  análisis nos permite poner en juego y considerar cómo se van interrelacionando las variables seleccionadas para esta investigación (el régimen de tenencia de la tierra, las instituciones, el origen y comportamiento de la población) para promover la construcción del espacio social en el pueblo de Tintina.
Un enfoque complementario al de Santos que también aplicaremos en este proyecto, es el de Kollmann (2005). Se recuperará el análisis y la periodización en etapas del proceso de construcción y reconstrucción de las relaciones de la región del Gran Chaco. Esto posibilitará detectar las relaciones coexistentes entre ventas de tierras fiscales, trazado del ferrocarril, explotación de quebrachales e institucionalización de la zona.

Hipótesis

Como hipótesis del presente proyecto se consideran las siguientes: a)- En las primeras décadas del siglo XX el desarrollo acelerado de la actividad económica vinculada a un enclave forestal provocó la modificación social también acelerada del espacio en el que se conformaría el pueblo de Tintina; b)-El Estado tuvo una activa participación en la creación de instituciones locales y  cooperó con las empresas madereras en la mensura y subdivisión de las tierras que dieron origen a la localidad; c)- La actividad comercial constituyó para los inmigrantes el camino de ingreso a la sociedad local y -en muchos casos- la obtención de terrenos constituía un paso hacia la integración.

 

 Diseño metodológico

 Para el desarrollo de este proyecto de investigación se recurrirá a fuentes primarias éditas y a fuentes primarias inéditas conservadas en archivos públicos y en manos de particulares. Se convierten en principales fuentes: a) Legislación provincial publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Santiago del Estero:  fueron encontradas la ley  que regula la construcción de llamado “ramal industrial” del ferrocarril a Bolivia, el cual partiendo de Añatuya se interna 200 kilómetros adentro hasta llegar a Tintina, el decreto relativo a organización del servicio policial en el ramal de Añatuya al Chaco, la ley  referente a nueva división departamental donde se erige a Tintina como capital del Departamento Moreno, varios decretos firmados en el 1912: sobre la creación de la Comisión Municipal ,  sobre traslado del Registro Civil de Allhuampa a Tintina y de la creación del Juzgado de Paz .
 El examen de la legislación publicada en el Boletín Oficial de la Provincia es clave para analizar la creación de las instituciones de gobierno, administración, justicia y educación del pueblo de Tintina. Además, los boletines permiten cotejar la relación del Estado con los intereses del sector dominante.
b) Protocolos notariales: que permitan examinar cómo se va conformando el régimen de subdivisión y tenencia de la tierra del pueblo de Tintina, desde las primeras ventas realizadas por el Estado a particulares a principios del siglo XX.
         También se analizarán las primeras mensuras realizadas a principios del siglo XX del lote donde se estableció el pueblo de Tintina, como así también los mapas y las memorias catastrales  elaborados para la zona en la época que corresponde a nuestro estudio. Estas fuentes nos permitirán conocer en detalle la ubicación, dimensiones y características del terreno mensurado, el diseño de pueblo practicado, el número y disposición de las parcelas en que dividió cada manzana y la ubicación asignada para los edificios públicos, las mensuras extrajudiciales que se practicaron con anterioridad.
 De la Guía Mercantil de la Provincia de Santiago del Estero del año 1914,  podemos extraer, en primer lugar, los nombres de las autoridades que están al frente de instituciones políticas como el Jefe Departamental, la Comisión Municipal, el Juez de Paz, el encargado del Registro Civil, identificar si dos o más de estos cargos eran ocupados simultáneamente por la misma persona y reconocer la actividad de los integrantes de la Comisión Municipal.
En segundo lugar, esta fuente también nos informa sobre las diferentes actividades económicas que se realizaban en el pueblo -o que no se realizaban, a diferencia de otras poblaciones cercanas-; la cantidad de aserraderos y sus propietarios, los negocios existentes en el pueblo (botica, carpintería, herrería, carnicerías, fondas mesas de billar, casas de mercaderías generales, etc.) y los nombres de sus titulares.
En tercer lugar, la guía nos permite reconocer el número de propietarios de origen sirio-libanés (principal colectividad asentada en el pueblo) dato que surge del Registro de inscripciones de contratos públicos proporcionados por vecinos del pueblo. Por medio de estos contratos firmados en distintas localidades de la provincia, se puede reconstruir la nómina de compradores de lotes y/o chacras en esta zona a las compañías forestales que compraron inicialmente las tierras de esta zona.
El trabajo se iniciará con el entrecruzamiento de la información que proporcionan las compras de tierras protocolizadas realizadas por empresas forestales, las primeras mensuras practicadas en el período que nos ocupa, el material cartográfico y los registros de inscripciones de contratos públicos. El ordenamiento y análisis seriado de estas fuentes nos permitirá reconstruir el proceso de subdivisión y traspaso de la tierra, identificando la composición y origen de los sectores que accedieron a la posesión de la misma.
La información emanada del Boletín Oficial nos permitirá reconstruir el marco normativo que posibilitó la venta de estas tierras y la obtención de los réditos que tanto el Estado como los capitalistas pretendían. A su vez, estas fuentes se cotejarán con la información que brindan otras fuentes primarias y secundarias, como la Guía Mercantil de la Provincia del año 1914 y el trabajo de González Trilla (1921). La confrontación de estas fuentes nos permitirá observar el entrecruzamiento de los intereses del gobierno provincial y de los empresarios privados, a través del nombramiento en cargos públicos de figuras que se desempeñaban al servicio de las empresas forestales.

Bibliografía citada y de consulta

            ALEN LASCANO, Luis, 1992, Historia de Santiago del Estero, Plus Ultra, Buenos Aires.
            BANDIERI, Susana, 1995, Acerca del concepto de región y la historia regional: especificidad de la Norpatagonia, en Revista de Historia Nº 5, Universidad Nacional de Comahue.
            BONAUDO, Marta y BANDIERI, Susana, 2000, La cuestión social agraria en los espacios regionales, en: Nueva Historia Argentina T.IV, Sudamericana, Buenos Aires.
            CORTÉS CONDE, Roberto, 1979, El progreso argentino 1880-1914, Buenos Aires, Sudamericana.
            DARGOLTZ, Raúl, 1980, Santiago del Estero, el drama de una provincia, Castañeda, Buenos Aires.
            1986    La alianza anglo-porteña, Río Dulce, Santiago del Estero.
            DÍAZ, Alejandro, 1983, Ensayos sobre la historia económica argentina, Amorrortu, Buenos Aires.
            DI LULLO, Orestes, 1937, El bosque sin leyenda, Santiago del Estero.
            FALCÓN, R. y MONSERRAT, A., 2000, Estado, empresas, trabajadores y sindicatos, en: Nueva Historia Argentina T.IV, Sudamericana, Buenos Aires.
            FERRER, Aldo, 1999, La economía en la Argentina, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
            GIRBAL-BLACHA, Noemí, 1993, Crisis obrajera, estrategias sectoriales y condiciones de trabajo en el gran Chaco Argentina, en Folia Histórica del Nordeste Nº 11, IIGHI-FHUNNE, Resistencia.
            GONZALEZ TRILLA, Casimiro, 1921, El chaqueño, Santiago del Estero.
            GORI, Gastón, 1974, La Forestal, Proyección, Buenos Aires.
            KOLLMANN, Marta, 2005, Una revisión de los conceptos de 'territorios equilibrados' y 'región'. Proceso de construcción y reconstrucción, en: Revista Theomai Nº 11, U.N.Q., Quilmes.
            OSZLAK, Oscar, 1997, La formación del Estado argentino, Planeta, Buenos Aires.
            ROFMAN, Alejandro y ROMERO, Luis Alberto, 1997, Sistema socioeconómico y estructura regional en la Argentina, Amorrortu, Bs. As.
            SÁBATO, Jorge, 1987, La clase dominante en la formación de la Argentina moderna, CISEA/GEL, Buenos Aires.
            SANTOS, Milton, 1996a, Metamorfosis del espacio habitado, Oikos, Barcelona.
            1996b  , De la totalidad al lugar, Oikos Tau, Barcelona.
            TASSO, Alberto, 1988, Aventura, trabajo y poder. Los sirio - libaneses en Santiago del Estero, Santiago del Estero.
            TENTI, María M., 1990, Los  ferrocarriles en Santiago del Estero, en: El Liberal, 10/04/1988, Santiago del Estero.
            2000    , Cien años de historia, en: Retrato de un Siglo. Una Visión Integral de Santiago del Estero desde 1898, Edición 100 aniversario del diario El Liberal, Santiago del Estero.

 

 

 

.:: © 2010 Fundación Cultural Santiago del Estero ::.
Independencia 56, 2º piso CP 4200
54 (0385) 422-5556 - 54 (0385) 4224149| Fax: 54 (0385) 421-5569
e-mail: fundacionsgo@latinmail.com fundacionsgo@yahoo.com.ar